Con lágrimas y sudor
El festejo de los jugadores uruguayos tras clasificar a la final del mundial sub-20 excedió todo entusiasmo. Behrouz Mehri-AFP/La RepúblicaEl festejo de los jugadores uruguayos tras clasificar a la final del mundial sub-20 excedió todo entusiasmo. Behrouz Mehri-AFP/La República
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Con lágrimas y sudor

Francia y Uruguay jugarán el duelo por el título sub-20 en Turquía

La final del mundial sub-20 en Turquía develará un duelo inédito en estas instancias, Francia y Uruguay se enfrentarán por primera vez en el choque por el cetro de cualquier categoría este sábado en el estadio Ali Sami Yen en Estambul.
Para los galos significa su primera aparición en esta instancia en un mundial menor, luego de 18 intentos, mientras que para los charrúas de alguna manera es una revancha, dado que esta misma generación perdió hace dos años la final del mundial sub-17 ante México, por lo que busca lavarse la cara.
“Les bleus” cumplieron con las expectativas que genera su planilla, tras derrotar 2-1 a una muy dura Ghana, mientras que la Celeste sufrió de más tras una extensa tanda de penales, ante el muy aguerrido Iraq, que esta vez no fue tan preciso desde los 11 metros como ante Corea en cuartos de final.
En la primera semifinal, una gran actuación de Florian Thauvin, autor de los dos goles franceses, fue el empuje necesario para la clasificación de su escuadra. Por Ghana empató momentáneamente Ebenezer Assifuah al 47, hasta que Thauvin marcó su segundo al 74.
Thauvin es una de las sensaciones del torneo. Va a ser uno de los nombres que se recuerden cuando pasen los años. El francés es un clon de Arjen Robben. Juega igual. Rápido, veloz, habilidoso y con gol. Y, por ahora, decisivo.
Las semifinales también eran algo casi novedoso para Francia, que solo las había alcanzado en Colombia 2011, pero entonces, Portugal mandó a casa a un equipo que por fin se redimió ante Ghana.
Los chicos de Sellas Tetteh, técnico africano, saltaron al césped del Atatürk Stadium muy cansados después de un encuentro épico y agotador contra Chile, situación que se reflejó en el campo y sus jugadores, que hacia el final del encuentro ya arrastraban piernas.
Las emociones más fuertes quedaron para la segunda semifinal. El sueño iraquí de llegar por primera vez a una final de cualquier torneo FIFA se esfumó a tan solo dos minutos del final del encuentro, tras el empate concretado por Gonzalo Bueno, quien mandó el juego al tiempo extra.
Una década después del inicio de un conflicto que parece no querer terminar nunca, la nación asiática olvidó sus problemas para apoyar desde la distancia a un grupo por el que casi nadie apostó antes del inicio del campeonato y por muy poco consigue una hombrada.
Hasta el encuentro ante los charrúas, el portero Mohammed Hameed había captado casi todos los focos, pero fue Ali Adnan quien se llevó todo el protagonismo con el golazo al 33´ que casi les da la victoria.
Los del Golfo Pérsico y su ilusión, de nueva cuenta se convertían en protagonistas del mundial, sueño que acabó tras un remate que se elevó por encima del marco uruguayo en los lanzamientos de penal y que dejó el marcador final de 7-6.

Sergio Alvarado y EFE
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