Competitividad de Japdeva mejora ante entrada en operación de la TCM
Para sobrevivir, Japdeva apostaría a buques mixtos y trasbordos de mercancías, de acuerdo con Ann Mckinley, presidenta ejecutiva de la institución. Gerson Vargas/La República
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A pocos meses de que la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM) entre a operar, el puerto estatal de Japdeva mejoró su competitividad a nivel regional y se prepara para enfrentar la competencia del gigante holandés APM Terminals.

Gracias a un dragado de los puertos de atraque que recuperó varios metros de calado, Japdeva movilizó 1,4 millones de contenedores el año pasado y se colocó en el puesto 12 entre más de 100 puertos, de acuerdo con datos de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), dados a conocer a inicios de junio. 

Si se compara con 2015, el aumento es de más de 100 mil movimientos de carga en contenedores, y un avance de cuatro puestos en el escalafón.

Japdeva solo fue superado por puertos de Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador y Jamaica, entre otros. 

“El terremoto de Limón y la acumulación de sedimentos hizo que los puertos de atraque que opera Japdeva perdieran varios metros de calado y se afectó la labor de la institución; ahora con el dragado, se movieron 25 metros cúbicos de material y se recuperó la profundidad aumentando a 13,7 metros, en vez de los 10 que teníamos”, dijo Ann Mckinley, presidenta ejecutiva de Japdeva.

El costo de las obras ascendió a unos $230 mil y se financió con un ahorro que hizo Japdeva, al reducir el pago de horas extra y la contratación de personal sustituto.

Mckinley destacó que el puerto estatal puede mejorar aún más y están cotizando un nuevo dragado en el canal de acceso, para tener 14 o 15 metros de fondo y permitir el movimiento de barcos de mayor tamaño.

Para estas obras, Japdeva planea utilizar un fondo de ahorro, no obstante, es posible que invierta algo de su presupuesto, ya que el costo en esa zona será más oneroso, pues los sedimentos acumulados son mucho más sólidos y por ello, se requiere un equipo más potente.

Por otra parte, para setiembre se espera contar con dos nuevas grúas pórticas, las cuales harán más competitivo al puerto nacional.

A pesar de todas estas mejoras, Japdeva se prepara para hacer un recorte masivo de unos 900 operarios.

Aunque no se sabe cuántos trabajadores se quedarán sin empleo, lo cierto del caso es que el recorte debería ser significativo, ya que con la nueva TCM, al menos el 60% de la carga que hoy recibe Japdeva será atendido por APM Terminals.

Esto implica que de los ¢64 mil millones que obtuvo el puerto nacional en ganancias el año pasado, al menos ¢38 mil millones no se habrían cobrado si la nueva terminal estuviera operando.

Japdeva cuenta con 1.465 plazas, de las cuales 1.354 tienen nombramiento y el resto son vacantes.

Para sobrevivir Japdeva apostaría a buques mixtos y a los trasbordos de mercancías.

Las embarcaciones mixtas están diseñadas para transportar pasajeros y vehículos, pero también camiones y remolques que contengan mercancías diversas.

Mientras que el trasbordo implica el paso de artículos de una embarcación a otra, con el objetivo de enviar los buques a diferentes destinos, ya sea Estados Unidos o el continente asiático, entre otros lugares.

Asimismo, se planea la administración del muelle de cruceros.

 

 


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