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Martes, 20 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Comercio justo con rostro femenino

Mónica Araya [email protected] | Martes 22 mayo, 2012


Comercio justo con rostro femenino

“Invertir en mujeres y niñas tiene un efecto multiplicador sobre la productividad y el crecimiento económico sostenido. Invertir en las mujeres no es solo lo correcto, es lo más inteligente”, Ban Ki Moon, secretario general de las Naciones Unidas.
Es innegable el rol fundamental de la mujer en la economía, constituyéndose muchas veces en la única fuente de ingresos del núcleo familiar, el menos reconocido, pero de mayor trascendencia para una sociedad.
Mucho se ha escrito sobre el gran efecto multiplicador de las actividades económicas femeninas pues inciden e impactan directamente en la familia y en los hijos e hijas porque las mujeres constituyen la mayoría de los pobres del mundo. Se dice que en países como el nuestro “la pobreza tiene rostro femenino”.
De acuerdo con cifras del Centro Internacional de Comercio (ITC) de los 1,4 billones de personas en el mundo que viven con menos de US$1 al día, aquellos llamados pobres extremos, el 70% corresponde a mujeres y niñas.
Es entonces deber y tarea pendiente de los gobiernos y de las instituciones vinculadas al comercio adoptar un enfoque de género inclusivo elaborando planes nacionales y creando estrategias de desarrollo que beneficien a las mujeres emprendedoras. La pobreza persiste, entre otros factores, como resultado de la desigualdad en el control y acceso a los recursos y oportunidades.
Si realmente queremos alcanzar el desarrollo y que este sea sostenible en el tiempo, se deben crear las condiciones para promover el éxito de las mujeres empresarias y realizar acciones concretas a fin de que las emprendedoras aprovechen al máximo los beneficios del comercio internacional.
Se trata de realizar un proceso muy enérgico y decidido de sensibilización a todo nivel sobre la relevancia del tema de género y comercio internacional para el crecimiento económico sostenido del país.
No olvidemos que sensibilización y conocimiento son dos caras de una misma moneda; así, se debe incentivar la adquisición de conocimientos y la creación de capacidades de las mujeres.
Porque el comercio internacional se presenta como una alternativa para crear mayores ingresos para los países y puede constituirse en una herramienta efectiva para la lucha contra la pobreza. Pero a la vez representa un riesgo que requiere mayores y mejores capacidades y empresarias más competitivas.
En este sentido, las estrategias de desarrollo del comercio deben incluir medidas que incentiven la participación de las mujeres emprendedoras.
Las exigencias y retos de la globalización obligan a los gobiernos, a los sectores empresariales, y de manera particular a las mujeres, a la unificación de esfuerzos para la búsqueda y aplicación de alternativas viables que posibiliten su inserción adecuada en el mercado internacional.

Mónica Araya
Presidente CADEXCO