Logo La República

Lunes, 21 de octubre de 2019



COLUMNISTAS


Chisporroteos

Alberto Cañas [email protected] | Sábado 04 diciembre, 2010



Chisporroteos


El señor Federico Picado Gómez parece haberse indignado porque afirmé en una columna reciente, que el silencio de ciertos grupos y hasta instituciones en relación con el grave problema que nos está causando Nicaragua al ocupar militarmente parte de nuestro territorio, me invita a creer que la infiltración del militarote que gobierna Venezuela es más fuerte en Costa Rica de lo que creemos.
También dije que había notado, durante la campaña electoral del año pasado, cierta infiltración de parecido pelaje en el Partido Acción Ciudadana. Tal vez en aquella oportunidad no le di mayor importancia (y a la larga he llegado a la conclusión de que ni la tuvo ni la tiene), porque la manifestación de esos infiltrados fue dirigida exclusivamente contra mí, por haber yo manifestado que entendía (no que aprobaba) el cuartelazo que en Honduras dio al traste con las pretensiones reeleccionistas y danielorteguistas del presidente hondureño de entonces, tan cercano al peroncito mandamás de Venezuela.
La campañilla de marras consistió en enviarme por internet mensajes insultantes y, con firmas similares, solicitudes al Comité Político del PAC, que yo presidía, de que me censuraran, o me pidieran la renuncia, o me expulsaran, o las tres cosas. Nadie les hizo caso, y yo menos, pero no creo que el señor Picado necesite que le explique por qué los insultos del 2009 y ciertos silencios del 2010 me parecen parientes muy cercanos.
El depuesto presidente hondureño de aquel entonces, me parece hoy muy similar al ilustre estadista, pundonoroso, honorable, alfabetizador y auténticamente demócrata que, para dicha de América y asombro del mundo gobierna hoy honesta y honradamente, como nos gustaría al señor Picado y a mí que nos gobernaran, a nuestra feliz vecina del norte.

Alberto F. Cañas
[email protected]








© 2019 Republica Media Group todos los derechos reservados.