Nuria Marín

Enviar
Lunes 15 Diciembre, 2008

Creciendo [email protected]
Carta en tiempos de crisis

Nuria Marín

Hace algunas semanas, tuve la oportunidad de leer una carta que Carlos Slim les hizo llegar a todos sus trabajadores en México con motivo de la crisis financiera. El citado documento es una lección de lo que significa ser líder y nos permite comprender el éxito de quien según la Revista Forbes es la segunda persona más rica del mundo.
Liderazgo inclusivo: El documento fue circulado vía correo electrónico con las instrucciones de ser compartido a todos los colaboradores incluidos aquellos que no tienen acceso a Internet (ej. mensajería, misceláneos). Claro reconocimiento de que en una organización todos son importantes.
Liderazgo es educar: De una manera muy sencilla y didáctica explica en qué consiste la crisis, cómo se originó, y el porqué de la falta de liquidez y de confianza en el sistema. Igualmente, explica qué están haciendo los gobiernos para paliar el problema, oportunidad que aprovechó para llevar tranquilidad e inspirar confianza en la seguridad de los ahorros y fondos en cuentas corrientes gracias a la garantía que los gobiernos están dando a los depósitos en los bancos. Dejar la plata debajo del colchón incentiva más el problema.
Es encomiable la preocupación por sus colaboradores como personas y cómo esta se traduce en sencillos pero sabios consejos: cuidar el trabajo, bajar gastos personales, ahorrar y bajar lo más posible las deudas, valorar la tasa de interés de las deudas, aprender a usar la tarjeta de crédito como mecanismo de pago y no de mayor endeudamiento (además caro), no ceder a tentaciones ni “ofertas,” tener cuidado con préstamos a otras personas, mantenerse saludables (costo enfermarse) y conversar el tema en familia.
En la empresa hace un llamado a cuidar los clientes, cobrar más rápido, financiar lo menos posible (respetando compromisos adquiridos), bajar los gastos (ej. teléfono, luz, papelería), reducir viajes (que por cierto y sin excepción los autorizará solo él y de manera estricta), valorar cuidadosamente cualquier inversión, cuidar los activos y vender más.
Cierra su mensaje con un llamado a la confianza y a la calma con la convicción de poder sortear esta crisis como tantas otras veces lo hicieron en el pasado, recomendando no dejarse llevar por un excesivo alarmismo, pero reiterando la importancia de que todos y cada uno cuenten con información de calidad que les permita en el plano personal y en la empresa, tomar las mejores decisiones.
Sin lugar a dudas se trata de un mensaje poderoso por su sencillez, por su capacidad de generar lealtad y sobre todo por la capacidad de despertar el sentido de corresponsabilidad entre los colaboradores, todos ingredientes claves para el éxito.