Campeón por superioridad numérica
Esteban Granados celebró el título 26 con la copa luego del 5-0 global ante Saprissa. Imagenesencostarica.com/La República
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En el fútbol, uno más uno no siempre es igual a dos, y 11 contra 11 tampoco tienen el mismo peso sobre la duela. Herediano es el mandamás del fútbol nacional al vencer 2-0 a Saprissa (5-0 global) en la final y se encargó de eliminar cualquier esperanza morada de una remontada.

Herediano es un equipo que venció por superioridad numérica, y nada tienen que ver las expulsiones tardías de Dave Myrie en el primer juego y Fabrizio Ronchetti el domingo en la Cueva.

Hombre por hombre, el valor de cada ficha del Team, incluyendo su banca, doblega a cada rival de Saprissa. Y el valor no es monetario sino de calidad, años fútbol de experiencia sobre el lomo de la planilla florense.

Su guardameta Lionel Moreira ni siquiera jugó la primera mitad del torneo, relevó a Daniel Cambronero en la segunda fase y demostró su valía como guardameta titular.

Las grandes figuras hacen esto, sacan sus mejores galas para lo más importante y no se achican ante el escenario. “Osito” resultó ser un grizzly que se alimentó de los embates de un Saprissa que lo intentó pero pecó su falta de instinto asesino.

La retaguardia por su parte utilizó toda su sabiduría para acelerarles el corazón a sus rivales y observar la desesperación en sus ojos al ver un reloj de arena que se quedaba sin granitos y en la pizarra un cero grandototote.

De esto también se encargó el medio campo. Elías Aguilar regresó para hacer lo que mejor sabe, tomar el balón y no prestarlo sin al menos canjear una falta que sumara minutos e inhibiera a la zaga rival. Su control de balón resultó desesperante para un medio campo morado que no lograba arrebatarle el confite a Aguilar.

Azofeifa, de 32 años, con su porte, es el mejor volante del país y sacó su grandeza en su antigua casa.

En punta, el “Fenomenito”, José Sánchez, no permitió con sus llegadas que Saprissa se agrandara, a Joseph Mora lo tuvo de su lado de la cancha y cumplió.

Y lo de Jairo Arrieta es historia aparte. Desde Alejandro Alpízar, un exmorado no le había hecho tanto daño a su antigua casa en tan poco tiempo. Le anotó en la cuadrangular, volvió a hacerlo en el Rosabal en la Final y terminó de hundir la daga con una joya, digna del Top 10 de SportsCenter el domingo en Tibás.

Además, los tres cambios del técnico rojiamarillo, Hernán Medford, le resultaron pocos para tanto jugador de alto calibre pidiendo su turno para entrar.

Por esto y más, Herediano campeonizó por superioridad numérica, por tantos elementos que detrás de un futbolista ofrece más dividendos que cualquier otro.

A la mejor planilla del país súmele los fichajes de Jhamir Ordain proveniente de Santos, el cañonero mexicano Luis Ángel Landín de Pérez Zeledón, el defensor Juan Pablo Vargas de Belén y el delantero Julio Cruz, además del regreso del exflorense Jonathan Hansen, que estarán a la orden del técnico del campeón nacional la siguiente temporada.

“Sigan criticando porque seguiremos ganando títulos”, dijo el “Pelícano” con su medalla de oro. De esto nadie tiene duda.
 


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