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Lunes, 14 de octubre de 2019



COLUMNISTAS


Cambio Tecnológico: retos y desafíos

Miguel Angel Rodríguez [email protected] | Lunes 20 mayo, 2019


Este es un muy importante tema que amerita nuestra ocupación para prepararnos a que sea de provecho y no de perjuicio para nuestra nación.

Con ese tema la Academia de Centroamérica presento el segundo de 5 foros sobre RETOS NACIONALES, con los que conmemoramos los 50 años de su fundación.

Vivimos la 4ª Revolución Industrial después de haber gozado la humanidad de las producidas por: 1.- la máquina de vapor y la mecanización; 2.- la electricidad, la producción en serie y la línea de montaje y 3.- la computación y la infocomunicación. Y se estima que sus efectos serán más generalizados, afectando gran parte de las tradiciones de producción y consumo, y que su implementación será más acelerada que en las anteriores disrupciones tecnológicas. Este acelerado y generalizado cambio es, junto con la transformación de la estructura demográfica que vive el mundo y la urgencia de atender el calentamiento global, uno de los mayores retos que vive la humanidad.

En este II Foro, los expositores señalaron los más importantes cambios tecnológicos que se están produciendo, sus efectos económicos y sociales, los cambios previsibles en los empleos del futuro, las necesidades de capacitación nueva y continua, los riesgos que se pueden generar en diversos campos de la producción y el bienestar, las posibles transformaciones que se deberán acometer para garantizar la equidad en las nuevas condiciones.

Este cambio demanda estrategias que permitan a las empresas tener mayor rapidez en adaptarse a los mercados, que promuevan la innovación, que se adapten a cambios disruptivos, más enfocadas en los datos y basadas en digitalización.

Frente a ese cambio tecnológico estamos obligados a actuar haciendo honor al mejor rasgo de nuestros antepasados: la previsión.

La manera como este acelerado cambio afectará la productividad y la competitividad de nuestra producción, dependerá de nuestra capacidad de prepararnos o no para asimilar las ventajas de la nueva realidad tecnológica que se está imponiendo. Si nos preparamos podremos gozar de las ventajas de ese cambio y de la generación de puestos de trabajo que nos permitan mejorar la posición competitiva en el entorno mundial. Al contrario, si no lo hacemos, sufriremos la pérdida de productividad frente a quienes se nos adelanten y puedan sacarnos de los mercados internacionales en los que hoy podemos colocar nuestras exportaciones de bienes y servicios.

Microsoft Latinoamérica -como parte de sus esfuerzos para analizar el impacto de la inteligen¬cia artificial (IA) sobre el crecimiento económico en América Latina- comisionó a CIPPEC de Buenos Aires el estudio “Inteligencia artificial y crecimiento económico. Oportunidades y desafíos para Costa Rica”, que fue recientemente presentado.

Costa Rica, señalan ese estudio, tiene ventajas para aprovechar las oportunidades de la IA y acelerar su crecimiento. Pero ello no se dará automáticamente, sino que dependerá de adopción de políticas adecuadas para lograrlo y deberá enfrentar importantes limitaciones que dificultan ese cometido.

El estudio concluye que, sin considerar otros factores, si se propicia la adopción de las tecnologías de la 4a Revolución Industrial, Costa Rica podría incrementar su crecimiento anual en 1,7 puntos porcentuales respecto a un escenario neutro. Esto en dos décadas significaría un PIB por habitante superior en casi $20.000. Claro que esta es una simple consideración indicativa, pero en todo caso el tamaño de la diferencia es inmenso.

Entre nuestras ventajas en comparación con América Latina destaca el crecimiento del PIB, la adopción de tecnología y el crecimiento de la productividad. Esto nos permite tener un punto de partida más favorable que la mayor parte de nuestra región para aprovechar la IA.

En la adopción de tecnologías nos favorece tener mayor penetración de las tecnologías digi¬tales que el promedio mundial y el promedio de LAC, según el índice de adopción digital compilado por el Banco Mundial. Pero estamos muy por detrás del índice de los países de altos ingresos. Si bien las empresas en las Zonas Francas se hayan en la frontera tecnológica, enfrentamos el obstácu¬lo que impone la dualidad estructural, ya que las empresas del resto de la economía y los sectores gubernamentales están muy por detrás en la adopción de tecnologías.

Para acelerar la adopción acelerada y masiva de las nuevas tecnologías, CIPPEC señala tareas de provisión de bienes públicos para la digitalización, y -para los sectores diferentes a las zonas francas- promover la innovación tecnológica y aumentar su competitividad y su capacidad exportadora

Otra limitación, señalan los autores, es que solo el 26% de la fuerza laboral de Costa Rica reúne las habilidades complementarias con las nuevas tecnologías: percepción y manipulación en contextos complejos, creatividad e inteligencia social o habilidades blandas. Esta proporción es mucho más alta que la de América latina, pero más baja que la de países desarrollados. Esto dificulta la innovación en campos diferentes al sector moderno de exportaciones, y la investigación indica: “la escasez de mano de obra con las habilidades complementarias a la IA y otras tecnologías asociadas podría ser un obstáculo para el crecimiento de su economía… El 74% restante requeriría, en un escenario de rápida adopción de tecnología, inversión en capital humano en menor o mayor medida para readecuar sus habilidades”.

El reto es grande. Aumentar nuestra competitividad y acelerar la innovación no son tareas fáciles. Requeriremos de grandes e inteligentes esfuerzos del gobierno, los empresarios y los trabajadores. Pero el premio de hacerlo bien es grande, y el costo de no hacerlo es aún mayor.







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