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Jueves 13 Marzo, 2014

Algunos, por soberbia, se ven en espejos gigantescos creyéndose dioses menores, dichosamente esos son los menos


Calidad

Sinónimo de característica, aptitud. He iniciado esta reflexión con esta palabra, que desgraciadamente es lo que la CCSS y algunos de sus trabajadores han olvidado. La calidad es fundamental para una institución cuya misión es la prestación de servicios en salud.
Las profesiones de la salud tienen como material de trabajo personas, seres humanos desconocidos, que acuden a otro desconocido en busca de ayuda, comprensión apoyo y afecto.
Durante los últimos días, algunos medios han denunciado el caso de una relación médico paciente, cuyo final no fue el mejor. Presentado en forma sesgada, porque solo conocemos un lado de la historia, el implicado no ha hablado, por prudencia o respeto, eso no lo sabemos. Lo grave de esta situación es que ya fue condenado por muchos desde diferentes perspectivas, periodistas, abogados y público en general. Es fácil opinar desde la barrera.
No pretendo hacer una defensa de una actitud personal, en apariencia controversial y criticable, quiero resaltar la debilidad de una institución que se ha olvidado de que lo primordial en nuestra labor es la excelencia.
Es responsabilidad individual mantenerse actualizado, la educación continua dentro de la profesión médica debe ser cotidiana para ser competitivos en el sano sentido y poder brindar a los pacientes la mejor alternativa terapéutica; sin embargo es necesario un estímulo o al menos un apoyo de parte del patrono.
La CCSS desde hace mucho tiempo ha minimizado las ayudas, permisos y el favorecimiento de las actividades académicas dentro de los sitios de trabajo; su objetivo se cambió por el de mejorar números, olvidando la calidad de atención, no hay dentro de ella órganos, comisiones o cátedras para el seguimiento de los procesos de atención, carece de controles de calidad de procedimientos y tratamientos.
Los médicos debemos ser evaluados, desde el punto de vista de la calidad, demostrar qué podemos o no hacer. En el momento actual la CCSS no obliga a presentar credenciales de reacreditación, lo que fue bueno desde el inicio, le servirá a un profesional por el resto de su vida útil; será decisión propia si realiza o no la inversión de sus recursos para mantener un alto estándar, por satisfacción puramente personal, no por requisito o estímulo del patrono.
Durante el ejercicio profesional el médico combina el arte y la ciencia pero la característica primordial de este debe ser el Humanismo, que se vuelca a ese ser desconocido que viene en busca de auxilio. Esa labor dentro de las profesiones en salud, semeja en parte a un apostolado, pero social; los que se olvidan o hacen a un lado esta premisa probablemente se equivocaron de carrera y con su comportamiento favorecen el deshonor.
Algunos, por soberbia o deslumbrados por momentos de éxito se ven en espejos gigantescos creyéndose dioses menores, dichosamente esos son los menos, pero la realidad es que somos humanos susceptibles a errores, que en ocasiones los enterramos.
El colegio profesional, los sindicatos y los trabajadores tenemos que alzar la voz y exigir a nuestro empleador lo que se requiera para buscar la excelencia profesional y darles a nuestros habitantes la calidad, eficiencia pero sobre todo el calor y humanismo perdidos.

Gerardo Quirós Meza

Dr. en medicina - Catedrático UCR