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Miércoles, 14 de noviembre de 2018



ACCIÓN


Caja marchita a florenses

Luis Fernado Rojas [email protected] | Sábado 09 febrero, 2008



Caja marchita a florenses

Rosabal Cordero cerrado por morosidad y pospuesto clásico provincial

Luis F. Rojas
[email protected]


Como si fuese un cuento viejo que ya aburre de tantas veces escuchado, el viernes una vez más la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cerró el estadio Eladio Rosabal Cordero de Heredia.
Esta acción se da tan solo un año y cuatro meses después de la última vez, cuando un viernes 6 de octubre, antes de un partido entre los florenses y el Santos de Guápiles, la Caja llegó y puso el candado.
Según información proporcionada por Diego Coto, de la oficina de la CCSS, la a
cción se ejecuta por morosidad, debido a que la deuda del “team” con la institución asciende a ¢270 millones. El funcionario aseguró que pese a que constantemente se les ha advertido a los rojiamarillos que deben cancelar, hasta ahora no lo han hecho.
El cierre se dio en momentos en que los administrativos florenses hacían números de cara al clásico provincial ante Alajuelense, programado para el domingo a las 5 p.m. y que fue pospuesto.
Ricardo Chacón, gerente deportivo del “team”, confirmó que ya habían hecho la petitoria al comité de competición de la Unafut para que el juego fuese cancelado y reprogramado para otra fecha.
Con respecto al cierre del estadio, indicó que no podría ser utilizado hasta el día después de que finalice la penalización, que concluiría el martes.
Chacón reconoció que el equipo no ha podido responder al pago de la deuda, pe
ro dijo que se están buscando alternativas.
Consultado sobre si estaban advertidos de que se podía venir el cierre, contestó que “sí, pero el problema es que acá la (única) alternativa para la Caja es pagar y ese es el gran problema para nosotros y para los demás equipos que estamos en esta situación”.
Chacón también reconoció que tuvieron pérdidas con respecto al dinero que se había invertido para la organización del partido del domingo, para el cual ya se habían emitido las entradas y gastado en otros aspectos.
“Es una situación difícil para el club, a nadie le gusta un cierre de este tipo y lo ideal sería poder llegar a un arreglo de pago, pero en definitiva este será un tema que nuestra junta directiva tratará a lo interno, buscando una solución para que esto no vuelva a suceder”, dijo Chacón.
Consultado Coto sobre la “casualidad” de que el cierre se produzca dos días antes de un partido importante, alegó que la acción no se ejecutó adrede. “El cierre fue casual, ya que hoy (el viernes) terminó el proceso y se ordenó la acción; debe entenderse que no es algo antojadizo y ni siquiera sorpresivo, porque durante varios meses se le comunica al equipo sobre el posible cierre si no arregla el pago con la Caja. A la institución no le interesa perjudicar a ningún equipo, pero tampoco puede alcahuetearlos ante una situación tan seria”.




Historia repetida

• En octubre de 2006, cuando se les cerró el estadio, los heredianos adeudaban ¢42 millones menos, ya que en aquel entonces la deuda acumulada en los años sin pagar ascendía a ¢228 millones.
• Según Diego Coto, de la oficina de la CCSS, lo que procede ahora es que la dirigencia rojiamarilla se apersone a solucionar el problema. La salida es el pago. Punto.
• Ante lo sucedido, el Comité de Competición de la Unafut fue convocado para una reunión extraordinaria a las 5 p.m. para tomar una decisión sobre el partido contra Alajuela.
• La decisión era obvia, posponerlo, ya que con su estadio cerrado y con la cancha alterna (Ricardo Saprissa), alquilada para un evento especial de motociclismo, no cabía otra solución.