Boxeo retoma un sueño
David Jiménez busca que el boxeo costarricense haga historia en los próximos Juegos Olímpicos.
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Boxeo retoma un sueño

De Aranda a Medallita, 25 años de espera por una presea olímpica que podrían terminar

“Ser profesional no pasa por mi mente”. David “Medallita” Jiménez se siente seguro en el boxeo aficionado; acuerpado económicamente por el Comité Olímpico Nacional (CON) y con atestados que incluyen un bronce en un campeonato mundial, él es quien lleva sobre su espalda el sello de promesa real para el boxeo costarricense, de cara a las próximas Olimpiadas en Brasil 2016.

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A nivel olímpico el boxeo tico solo recuerda dos presentaciones en dichas justas, la de Isaac Marín, en México 1968, y la de Humberto Aranda, en Seúl, 20 años después, cuando venció a Asonua Naea (Samoa Occidental) y perdió en octavos de final ante el polaco Jan Dydak, tras una polémica decisión, cuando parecía que el tico tenía ya a su alcance al menos el bronce olímpico.
Medallita es quien carga ahora con la bandera de la esperanza y aunque asegura que nada ha sido fácil para él, existen situaciones que lo han fortalecido de cara a la misión que se ha propuesto.
Su niñez fue muy dura, pero eso moldeó su personalidad en forma positiva ya que lo hizo ser disciplinado, luchador y perseverante, lo que sumado a la ayuda del CON, en cuanto al dinero que requiere para sus fogueos, preparación y viajes se conjuga para hacer de este boxeador una de las principales apuestas ticas rumbo a Brasil 2016.
Seis oros en Juegos Nacionales, cinco campeonatos nacionales, seis tronos centroamericanos, y sendos bronces en el Centroamericano y del Caribe en Mayagüez 2010 y en el último campeonato mundial conforman la carta de presentación del Medallita, y lo que provocó que las autoridades del CON, se fijaran en él y decidieran darle el empujón económico que requería para seguir creciendo.
“Todo se resume en la ayuda, sin eso no hay éxito”, asegura Jiménez, quien tiene su mirada fija en Río y reitera que ser profesional no pasa por su mente, porque considera que está mejor económicamente que muchos boxeadores profesionales, además de que “no me hace falta irme a arriesgar al boxeo profesional, hacer una pelea y luego que me echen al olvido”.
Humberto Aranda, boxeador ya retirado, vivió otra realidad en un tiempo que ni viáticos recibían; todo era a puro amor y sacrificio, pero aun así fue superando barreras, venciendo obstáculos hasta poder llegar a la Olimpiada de Seúl.
“La diferencia es que en aquel entonces prácticamente no había apoyo para salir del país; ahora con la ayuda del CON, ICODER y la misma Asociación de Boxeo se puede viajar y eso es fundamental para la preparación de un boxeador”, dijo Aranda, quien señaló que al momento Medallita ya lo supera en más del doble de peleas que él hizo durante su carrera, lo que evidencia las diferencias entre una época y otra.
Aunque las cosas han cambiado, Aranda dejó claro que hoy en día el boxeo aficionado es igual de difícil para todos aquellos que no reciben ayuda. Aparte de que para la empresa privada no resulta práctico patrocinar a un boxeador que luego no puede mostrar logros durante sus peleas, que no sean los de los patrocinadores olímpicos.
Afirma que otro de los problemas que afrontan hoy en día los amateur, es que si son de zonas rurales se les complica cuando son convocados a la selección, ya que se deben ausentar de sus trabajos, lo que marca una diferencia en la preparación entre los boxeadores del Área Metropolitana y los de zonas rurales.
Pese a que Aranda fue llamado para asistir a la Olimpiada en Barcelona 92, dice que prefirió su trabajo en un restaurante donde entonces ganaba ¢200 mil mensuales, dinero que en ese momento era más importante que los campamentos y la oportunidad de conocer algunos países que le ofrecía el olimpismo. Luego él se pasó a profesional y se retiró a los 42 años de edad.
“Medallita tiene razón porque en sus actuales circunstancias es mejor que se quede ahí (de amateur) donde lo tiene todo”, aunque en criterio de Aranda, “David algún día se pasará a profesional”.
“Lo que sí es cierto es que antes de que lo haga esperamos que con su humildad y talento obtenga la primera medalla olímpica en boxeo para nuestro país”.

Luis Rojas
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@La_Republica

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