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Domingo, 18 de noviembre de 2018



INVERSIONISTA


Bancos centrales impulsan bonos de empresas de servicios

Bloomberg | Viernes 22 julio, 2016

Bancos centrales impulsan bonos de empresas de servicios


 Los inversores que buscan un ejemplo del grado en que los bancos centrales están haciendo subir los precios de los activos solo deben fijarse en un bono que fue vendido por una empresa de servicios públicos de Alemania.
Los bonos de RWE AG por valor de 1.000 millones de libras ($1.300 millones) y con vencimiento en 2039 registraron un rendimiento cercano al 30% en las últimas cuatro semanas.{l1}riesgo_oculto_de_los_bonos_soberanos_no_es_la_inflacion{/l1}
Eso pese a la degradación que sufrió la compañía el mes pasado a un nivel por encima de la calificación basura, la lucha contra los reducidos márgenes de beneficios y los niveles más bajos en más de una década en materia de tarifas eléctricas mayoristas.
La pronunciada recuperación de cara a los desafíos de RWE solo puede explicarse por la anticipación de los inversores ante un mayor estímulo, según Richard Hodges, jefe del área de renta fija sin restricciones de Nomura Asset Management en Londres. De hecho, dice, que eso es lo único que importa en estos días.
El Banco Central Europeo adquirió la deuda de RWE como parte de su programa de compra de bonos corporativos y los inversores podrían comprar estos bonos, que están denominados en libras, anticipándose a un mayor estímulo del Banco de Inglaterra.
“Las expectativas de las intervenciones de los bancos centrales están impulsando los precios de los activos por ahora, dijo Hodges. “Ningún bono con grado de inversión debería ofrecer un rendimiento del 30% en cuatro semanas – es absurdo”.{l2}un_extrano_mercado_en_el_que_todos_los_activos_suben_juntos{/l2}
Después de años de estímulos monetarios destinados a reactivar la economía mundial tras la crisis financiera, que han incluido programas de flexibilización cuantitativa desde los Estados Unidos a Japón, los inversores se están preparando para una nueva serie de estímulos por parte de algunos de los principales bancos centrales del mundo.
El BCE dio a conocer su última decisión sobre política monetaria este jueves – la primera desde que el Reino Unido votó a favor de abandonar la Unión Europea – y aunque no anunció nuevos estímulos, los precios de los derivados muestran una probabilidad del 52% de un recorte a su tasa clave para octubre.
En el Reino Unido, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, ha dado indicios de un estímulo adicional, aunque están surgiendo señales de una oposición a la rápida acción entre algunos miembros de su Comité de Política Monetaria.
Independiente de la forma en la que venga la nueva ayuda del banco central, parece que ahora los mercados financieros se han vuelto adictos a la medicina monetaria. En el corto plazo, eso podría provocar una distorsión en los precios y en el largo plazo podría resultar peligroso, ya que los inversores se están moviendo en masa hacia activos de mayor riesgo, los que tienden a colapsar si los bancos centrales dan pie atrás.
“La flexibilización cuantitativa está eliminando la probabilidad de impagos en el corto plazo y todos necesitan ingresos y rendimientos, por lo que están obligados a comprar bonos de menor calificación o de mayor duración”, dijo Hodges.
“Así que todos vamos camino a la misma trampa y lo que pasará con los diferenciales de crédito en caso que los bancos centrales dejan de comprar en algún momento es que habrá una aguda y dolorosa ampliación de los márgenes”.