Bancos reportaron en 2024 más de $500 millones en operaciones sospechosas
Alarma por crecimiento: Entidades financieras presentaron más de 500 reportes ante el ICD en apenas cuatro meses, mientras que para todo el 2024 se reportaron 729
En medio de una guerra de bandas criminales por el territorio y cifras récord de homicidios, el entorno financiero ha sido más cuidadoso para detectar el lavado de dinero.
Es por ello, que los bancos costarricenses encendieron las alertas por el aumento en la detección de operaciones sospechosas.
Solo entre enero y abril de este año, las entidades bancarias reportaron más de 500 casos al Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), mientras que para todo el 2004 se contabilizaron 709 en total.
“El sector bancario es uno de los más regulados en materia de legitimación de capitales, por eso procuramos que los funcionarios estén al día en materia regulatoria, de mejores prácticas de prevención y modos de operación de las bandas organizadas. Estamos en un momento importante para el país, con una evaluación del GAFI en los próximos meses, que precisamente analizará la implementación y eficacia de las medidas del país para combatir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, de ahí que es aún más importante mantenerlos actualizados en esta materia”, manifestó Wagner Ortega, presidente del Comité de Cumplimiento de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).
Las operaciones sospechosas o inusuales son aquellas que no se ajustan al patrón de transacción habitual de cada cliente, que resultan sin justificación material, económica o legal evidente, o de complejidad injustificada.
Estas operaciones deben ser comunicadas directamente a la Unidad de Inteligencia Financiera del ICD, en forma confidencial.
El Informe Técnico de Gestión, de la Unidad de Inteligencia Financiera del ICD, indica que en 2024 se identificaron 729 personas físicas y 148 jurídicas con movimientos de dinero sospechosos.
“Las principales tipologías apuntan al cambio de divisas, uso del efectivo y transferencias del exterior”, señala el documento.
Los datos del ICD muestran que para el año anterior los ROS alcanzaron un monto de ¢25.110 millones y $489 millones.
Durante este año, el ICD identificó a 729 personas físicas y 148 jurídicas relacionadas con movimientos financieros sospechosos, lo que evidencia la diversidad de actores involucrados en este tipo de prácticas.
Las operaciones inusuales deben ser notificadas de forma confidencial a la UIF, órgano especializado del ICD que se encarga de analizar y canalizar la información hacia las autoridades judiciales y administrativas correspondientes.
La tendencia al alza en los reportes no solo refleja un mayor compromiso de los bancos con la transparencia y la prevención del delito, sino también el crecimiento de los riesgos asociados al uso del sistema financiero como canal para actividades ilegales.