La Asociación Bancaria Costarricense (ABC) advirtió que una combinación de altos costos operativos para las empresas y distorsiones del sistema financiero está encareciendo el crédito y frenando la generación de empleo formal en Costa Rica, por lo que instó a que estos temas ocupen un lugar prioritario en la agenda económica del próximo gobierno.
De cara a las elecciones nacionales de 2026, la organización identificó dos grandes frentes de reforma clave para impulsar la inversión y un crecimiento más equilibrado: la reducción de los costos de producción que enfrentan las empresas y la corrección de cargas y restricciones que afectan la intermediación financiera.
La ABC señaló que, aunque la economía costarricense mantiene tasas de crecimiento positivas, ese dinamismo se concentra principalmente en empresas de zonas francas. Mientras que el resto del sistema productivo, que representa alrededor del 85% del Producto Interno Bruto (PIB), ha mostrado un desempeño débil durante años.
Esta brecha limita la creación de empleo formal y profundiza desigualdades regionales y sectoriales.
En el ámbito empresarial, la banca identificó factores como altas cargas patronales, tarifas eléctricas, rezagos en infraestructura, exceso de trámites y desajustes entre la oferta laboral y las necesidades productivas. Estas condiciones reducen la rentabilidad de los proyectos de inversión y desincentivan la contratación formal, especialmente fuera de la Gran Área Metropolitana.
Actualmente, cerca del 40% de las personas trabajadoras se mantiene en la informalidad, según indicó la banca, una situación que no solo afecta la protección social, sino que también eleva los riesgos del sistema financiero y restringe el acceso al crédito para amplios sectores de la economía.
A estas limitaciones se suman distorsiones propias del sistema financiero, como las cargas parafiscales, el denominado peaje bancario —que obliga a los bancos privados a mantener parte de sus recursos en la banca estatal— y el encaje mínimo legal, que mantiene inmovilizado un porcentaje significativo de los depósitos en el Banco Central de Costa Rica. En el país, esta tasa se sitúa muy por encima del promedio de la OCDE, lo que reduce los recursos disponibles para otorgar crédito.
El asesor económico de la ABC, Rodrigo Cubero, advirtió que cuando se elevan los costos del crédito y se limita su disponibilidad, las empresas enfrentan mayores obstáculos para invertir, expandirse y generar empleo formal, afectando el crecimiento económico y el bienestar de la población.
Ante este panorama, la asociación hizo un llamado a las candidaturas presidenciales para que incorporen estas reformas en sus propuestas, con un enfoque técnico y orientado a resultados, que permita tasas de interés más favorables, mayor acceso al crédito, más inversión productiva y un crecimiento económico más inclusivo.