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Sábado 24 Enero, 2009

Autoeficacia en el trabajo


En palabras sencillas, el concepto “Atribuciones Causales” se refiere a si creemos que la causa de un resultado determinado es externa a nosotros mismos o si más bien, nosotros somos la causa.
Cuando logramos éxitos de manera sostenida y los atribuimos a causas internas, aumentamos nuestro sentido de autoeficacia (cuán eficaces creemos ser), pero cuando los éxitos son atribuidos a causas externas y, sobre todo, cuando los éxitos parecen ser producto de la suerte sin importar el esfuerzo que realicemos, nuestra eficacia auto-percibida puede reducirse considerablemente.


En el caso específico del empleo, cuando creemos tener poco control de las tareas, de las demandas y principalmente de los resultados, podemos caer en un estado de indefensión, donde estimamos imposible salir adelante por nuestros propios medios y por ende, incapaces de desenvolvernos satisfactoriamente en el trabajo.
Lo anterior interesa para que en las organizaciones se valore si se responsabiliza a los trabajadores de los triunfos o solo de los errores, si se les están asignando tareas irrealizables y se les responsabiliza de los resultados, pues paulatinamente podrían estarlos convirtiendo en personas que no creen en sus capacidades, lo que se cristaliza en un perjuicio tanto para los trabajadores como para las organizaciones.
Interesa para que se valore si se ha hecho esto por mucho tiempo y, sin querer, “quemaron” a quienes fueron o pudieron ser trabajadores excelentes.
Las experiencias acumuladas de errores (cuando nos atribuimos sus causas), generan un sentido de incompetencia que se generaliza a ámbitos externos a la organización en la que se labora, por lo que cualquier trabajo futuro cargaría con ese antecedente de fracasos, e incluso podría trasladarse al ámbito personal.
Conviene valorar las tareas y responsabilidades que tenemos asignadas: nadie está obligado a lo imposible, pero si creemos que sí lo estamos, podríamos estarnos generando un grave daño.


Rafael León Hernández
Psicólogo