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Asesinato de diputados salvadoreños sin culpables


Guatemala
EFE

Un año después del asesinato de tres diputados salvadoreños y de su conductor en una comunidad rural del este de Guatemala, las autoridades no han identificado el móvil del crimen, ni a los autores del hecho.
Sin embargo, Álvaro Matus, jefe de la Fiscalía de Delitos contra la Vida, encargada de investigar la muerte de los salvadoreños, aseguró hoy a la prensa que “el caso se ha resuelto en un 90%”, aunque reconoció que aún no ha sido posible establecer los motivos del múltiple asesinato.
El 19 de febrero del año pasado, los cadáveres calcinados de los diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano (Parlacen) Eduardo D'Aubuisson, José Ramón González y William Pichinte, así como su chofer Gerardo Napoleón Ramírez fueron hallados en una comunidad rural del este de Guatemala.
Por este crimen, que conmocionó a las sociedades salvadoreña y guatemalteca, y puso en evidencia la infiltración de grupos del crimen organizado en la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala, se encuentran detenidas ocho personas, como presuntos autores materiales del hecho.
Antes se detuvo a cuatro agentes de la PNC que dos días después de la muerte de los diputados fueron recluidos en una prisión de máxima seguridad, donde fueron asesinados, al parecer, por pandilleros también reclusos.
Aunque hay quince pandilleros acusados por la muerte de los policías y las autoridades no descartan que la matanza tenga relación con el asesinato de los salvadoreños, no hay todavía ninguna evidencia contundente.
Permanecen en la cárcel, dos agentes de la PNC, y seis supuestos integrantes de una banda que, según las autoridades, se dedicaba al narcotráfico y el robo de vehículos en el este de Guatemala.
En el caso se relaciona, además, al policía Jeiner Barillas, quien, según las investigaciones, habría participado en el ejecución, y al ex diputado guatemalteco Manuel Castillo, identificado como “coordinador” de los hechos.
Ambos se encuentran prófugos de la justicia, el primero desde febrero de 2007, y el segundo desde el 14 de enero pasado, cuando perdió la inmunidad judicial de la que gozaba como diputado al Congreso guatemalteco.
Castillo fue vinculado a este caso tras establecerse que el día del crimen intercambió más de un centenar de llamadas telefónicas con Carlos Gutiérrez, alias “Montaña 3”, capturado el pasado 3 de enero, y quien, según la Fiscalía, fue el que dirigió el operativo que concluyó con el asesinato de los salvadoreños.


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