Ariel Robles: “Lavado de dinero es un tubo abierto”
Mano dura en materia de seguridad debe existir para capos narcos, líderes y políticos y funcionarios que se prestan para los negocios ilícitos.
Para enfrentar con éxito los problemas de seguridad que tiene Costa Rica, hay que atacar al narcotráfico y al crimen organizado desde todos los frentes, de acuerdo con Ariel Robles, diputado y aspirante presidencial del Frente Amplio.
Además de promover la educación, el deporte, la cultura y asignar más recursos a la seguridad, se requiere desarrollar acciones firmes para frenar el lavado de dinero, que hoy día es como “un tubo abierto”.
“En materia de seguridad, hay que empezar a atacar el lavado de dinero, o sea, en Costa Rica, el narcotráfico es un negocio, pero su mecanismo de entrada a la sociedad es legalizando la riqueza que genera. Hay proyectos de ley en esta Asamblea Legislativa para regular ese tipo de capitales e impedir que se logre detener ese flujo que hoy es como un tubo abierto. Para nosotros es prioritario que en materia de seguridad, se logre analizar este tema”, dijo Robles.
De acuerdo con la criminóloga Tania Molina, las estructuras narcotraficantes han amasado tanto dinero que ya no lo cuentan, sino que pesan el dinero para calcular sus ganancias.
Por otro lado, el país se dirige hacia su tercer año de una violenta guerra entre bandas narco, que ha generado cifras récord de asesinatos desde el 2023.
De mantenerse el promedio diario de muertes de 2,2, el país estaría llegando a casi 900 incidentes al finalizar el año.
En cuanto a este tema, el líder del Frente señaló que la mano dura tiene que existir en el país, “para los líderes, los capos narcotraficantes”, pero también para los funcionarios corruptos que se prestan para solucionarle la vida a los narcotraficantes.
“También hay un proyecto de ley que nosotros presentamos para penalizar con mayor contundencia a aquel funcionario público o jerarca que se ponga a facilitarle el negocio al narcotraficante. Desafortunadamente, este proyecto avanza poco, porque la discusión se va por las ramas y no le entran a los grandes capos criminales, que son los que terminan financiando procesos electorales, que son los que terminan eligiendo magistrados, que después resulta que tienen que renunciar a su puesto y que fueron magistrados, como es el caso de Celso Gamboa”, expresó Robles.