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Heridas por “traición” del PASE dificultarían trámite de proyectos
Año convulso en Cuesta de Moras

Ante carencia de agenda legislativa, nueva alianza oficialista presentaría hoy proyectos que impulsará

Ayudar a la presidenta Laura Chinchilla a desentrabar el accionar del Congreso, fue la razón que pesó para que los cuatro diputados del Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) migraran de la oposición y se aliaran al oficialismo.
Sin embargo, el acuerdo alcanzado con Liberación Nacional, que les permitió llegar a la cabeza del directorio legislativo, no serviría para calmar las tensas aguas en Cuesta de Moras; todo lo contrario, se prevé un ambiente tenso y de fricción.
Las cuatro fracciones que aún integran la Alianza por Costa Rica —Acción Ciudadana, Movimiento Libertario, Unidad Social Cristiana y Frente Amplio— califican al PASE como “traidor” y guardan resentimientos por la reciente ruptura.
“Viene un año de fricciones, un año donde se intensificará el control político, donde el inicio del año va a estar un poquito accidentado por las heridas que deja abiertas esta traición del PASE”, manifestó Otto Guevara, líder del Movimiento Libertario.
Ante esta coyuntura se prevé que la ingobernabilidad que se vive en el Primer Poder de la República perdure un año más, pues a lo interno del Plenario, en lugar de unificarse las fuerzas, ahora están más divididas.
Tomando en consideración que si bien la nueva “convergencia de partidos”, integrada por el PASE, Liberación y las fracciones evangélicas de Renovación Costarricense y Restauración Nacional contaría con más votos, no tendría mayoría absoluta que le permita aprobar proyectos grandes como un nuevo plan fiscal, la Ley General de Electricidad o una eventual reforma a la Constitución Política o al reglamento legislativo.
“Queda más dividida la Asamblea que antes. Ya sabemos que en cualquier parlamento, 27 diputados de oposición pueden hacer mucho, acumulan más talento y espíritu esos grupos que en el oficialismo, la oposición sin duda va a dificultar al Gobierno”, dijo Víctor Ramírez, analista político.
Aunado a ello, el PASE desde la cabeza del directorio no tendría el músculo político para generar mayoría parlamentaria. Solo cuenta con cuatro votos, por lo que requerirá la ayuda de la fracción oficialista y volver a sentarse a dialogar con las bancadas de oposición.
“Si gobernabilidad es que se haga lo que el Gobierno diga, eso faltó. El PASE no tiene el músculo para hacer converger a los diferentes actores de la social civil. Es difícil que pueda transitar autónomamente en el escenario político”, explicó el analista Constantino Urcuyo.
Otro yerro que podría obstaculizar el funcionamiento de la Asamblea Legislativa, es que la alianza oficialista carece de una agenda para los próximos 12 meses.
Por un lado, el PASE logró el apoyo de Liberación en varios de sus proyectos prioritarios, como la reforma que regularía la donación de órganos y penalizaría el maltrato animal. Además de evitar el trámite de otros, como la iniciativa para legalizar la unión de personas del mismo sexo, permitir la fecundación asistida y el aborto.
Sin embargo, el PLN aún no amarra el apoyo en proyectos grandes, principalmente en materia fiscal y del mercado energético.
De momento, solo ha logrado retomar el control de la mayoría de las comisiones legislativas, entre ellas, la de Hacendarios, donde se aprueba el presupuesto del Gobierno y se tramitarían reformas en materia de impuestos.
No obstante, Fabio Molina, nuevo jefe de fracción de Liberación, asegura que hoy presentarán la agenda de proyectos que impulsarán de manera conjunta.

Natasha Cambronero
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