Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

Enviar
Lunes 2 Enero, 2017

Estas son, en mi criterio, algunas de las principales respuestas que con transparencia debe dar en su campaña todo candidato que quiera ser considerado seriamente para la elección


Año nuevo, año de campaña política

Pido a Dios que nos depare a todas las personas en Costa Rica un 2017 lleno de su paz y de su amor, en el cual la proverbial felicidad de los ticos tenga nuevos motivos para iluminar la tierra desde este pequeño rincón que recibe su esperanza del Pesebre de Belén.
Sé que Dios quiere que vivamos felices y en paz. Pero al crearnos libres nos dejó a nosotros mismos la tarea de hacerlo. Este nuevo año es muy importante —no solo para lograrlo durante su discurrir— sino también para poner las bases para el siguiente cuadrienio, pues es año de campaña política que determinará el resultado de las próximas elecciones.
Los próximos comicios tendrán lugar en un mundo en el cual el miedo, los resentimientos y las frustraciones, la envidia y el odio de muchísimas personas han reducido el aprecio por la democracia, han desprestigiado a conocedores, políticos y partidos y han creado desconfianza en la globalización y las ventajas del internacionalismo. Todo ello es especialmente grave para nuestra pequeña patria, cuyo progreso depende del comercio y la inversión externa, cuya paz está confiada a los organismos internacionales y cuyas decisiones se han creado en y con democracia. Además, estamos en años en que hemos experimentado cambios políticos que espero nos hayan vacunado contra el cambio por el cambio mismo y no sea que, al revés, más bien hayan abonado el cambio hacia lo desconocido.
¿Qué campaña electoral debemos pedir a candidatos y partidos en estas circunstancias?
Para las elecciones de 2014 escribí: “¿Qué es lo mínimo que deberíamos saber para escoger candidatos y partidos para la presidencia y las diputaciones?
Creo que lo primero debe ser cuáles serán sus previsibles acciones al frente de la gestión para la cual quieren ser elegidos. Y claro, no se trata de simplemente conocer cuáles son sus deseos e intenciones pues bien sabemos que de buenas intenciones está empedrado el camino de los infiernos…y no solo de las buenas intenciones que no se cumplen, sino también de las que se cumplen pero tienen consecuencias distintas a las buscadas”.
Hoy es ello aún más atinente pues enfrentamos grandes retos con respuestas no siempre muy populares:
1.- Educación.- ¿Cuál es la posición para —antes de nombrar docentes— establecer exámenes de conocimientos y habilidad para enseñar? ¿Qué ayuda se proveerá a maestros principiantes para entrenarlos en el arte de enseñar? ¿Qué evaluaciones y capacitaciones se darán a los profesores en servicio? ¿Se promoverá la educación dual?
2.- Trabajo y capacitación.- ¿Qué políticas específicas, no meras buenas intenciones, se proponen para enfrentar el elevadísimo desempleo, en especial entre los jóvenes? ¿Cuáles serán los instrumentos y cómo se usarán para incrementar la productividad en los sectores que generan más empleo? ¿Cómo se transformará el INA y su política de capacitación, para reentrenar a los desempleados jóvenes y adultos? ¿De qué manera se enfrentará el tema de la creciente informalidad? ¿Cómo se forzarán el cumplimiento de las leyes laborales, el pago de la seguridad social y los salarios mínimos?
3.-Fiscal.- ¿Cómo se eliminarán los disparadores del gasto público en materia de empleo, pensiones y transferencias corrientes? ¿Qué normas regirán la contratación, la evaluación y el pago a empleados del Gobierno central y los entes descentralizados? ¿Qué regla fiscal se propone para limitar el crecimiento del gasto corriente y de la deuda pública? ¿Qué cambio se apoya en los impuestos?
4.- Planificación urbana, transporte público y defensa del ambiente.- ¿Cómo se regulara el uso de la tierra en la Gran Área Metropolitana? ¿Qué ayuda e incentivos se darán a los municipios para que desarrollen sus planes sectoriales? ¿Qué se hará para ejecutar la sectorización del transporte urbano? ¿Cómo se compatibilizará una defensa efectiva del ambiente con el desarrollo económico necesario para disminuir la pobreza y la desigualdad? ¿Cómo se disminuirán el excesivo “reglamentismo” y los trámites ineficientes para que la necesaria regulación no impida el cambio, la innovación y el progreso?
5.- Seguridad ciudadana.- ¿Qué se va a hacer, cómo y con qué recursos frente al hacinamiento penitenciario? ¿Cómo se mejorará el desempeño de la policía? ¿Qué se hará para organizar a los vecinos frente a la delincuencia? ¿Cuál será la política internacional frente al crimen organizado? ¿Cómo se enfrentará el uso creciente de drogas ilícitas?
6.- Salud y seguridad social.- ¿Cómo se pondrá orden en los temas de listas de espera para cirugías y citas con especialistas? ¿Qué política administrativa se ejecutará frente al tema de las incapacidades? ¿Cómo se resolverá el desequilibrio financiero en el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte? ¿Cómo se garantiza poder llegar finalmente al expediente centralizado de salud? ¿Se iniciará al menos la construcción de un nuevo hospital geriátrico? ¿Y de un hospital contra el cáncer?
7.- Manejo de programas sociales.- ¿Se respetará y profundizará la asignación de beneficiarios de los programas sociales según la evaluación objetiva de los hogares por el SISBEN? ¿Se establecerán programas similares a Puente para el Desarrollo y el Triángulo de Solidaridad para coordinar las prioridades y la ejecución de programas comunales con las municipalidades, las asociaciones de desarrollo y similares y los entes públicos que actúan en las diferentes cantones? ¿Cómo se evaluará el impacto de los programas sociales y la distribución de recursos entre ellos?
8.- Infraestructura.- ¿Qué se hará para disponer de diseños y estudios para poder construir obra pública adecuada? ¿Se volverá a utilizar la concesión de obra pública para los grandes proyectos viales y ferroviarios? ¿Cómo se reorganizará el mantenimiento vial para hacerlo más oportuna y eficientemente? ¿De qué manera se llevará adelante la contratación de obra pública para poder iniciar proyectos rápidamente? ¿Cómo se controlará el cumplimiento adecuado y en tiempo de los contratos de construcción y mantenimiento? ¿Cómo se evitará el pago de costas adicionales por demoras del propio constructor?
9.- Política económica, comercio exterior y productividad.- ¿Que instrumentos y cómo se usarán para incrementar la productividad en servicios, agricultura e industria destinados al mercado interno? ¿Cómo protegeremos nuestros mercados internacionales? ¿Cuál será la política frente a la apertura comercial y a la inversión externa?
10.- Políticas monetaria y cambiaria.- ¿Cuál es la propuesta para el manejo de la política monetaria? ¿Qué objetivos se perseguirán con ella? ¿Cómo se aplicarán los instrumentos monetarios? ¿Cuáles son la propuesta, los objetivos, y el manejo propuestos en cuanto al sistema cambiario?
Estas son, en mi criterio, algunas de las principales respuestas que con transparencia debe dar en su campaña todo candidato que quiera ser considerado seriamente para la elección de febrero de 2018.