Alianza educativa abre camino a joven de Pavas para estudiar y trabajar en tecnología
Programa Conectados permite a estudiantes de zonas vulnerables estudiar y trabajar, mientras construyen nuevas oportunidades de vida
José Alonso González, de 19 años y vecino de Pavas, forma parte de la primera generación del programa Conectados, iniciativa que surge de una alianza entre la Universidad Fidélitas y la asociación Recuperando Terreno.
El programa busca que jóvenes de comunidades vulnerables accedan a educación superior, formación tecnológica y oportunidades de empleo.
Actualmente, González combina sus estudios universitarios en Desarrollo de Software con trabajo, como parte de este proceso de crecimiento personal y profesional.
Su historia refleja cómo una oportunidad concreta puede cambiar el rumbo de vida en contextos donde el acceso a la educación es limitado.
El joven asegura que ingresar a la universidad marcó un antes y un después en su vida y en sus expectativas a futuro.
“La oportunidad de ingresar a la Universidad Fidélitas gracias a esta alianza ha significado un cambio muy importante en mi vida. No solo me abrió las puertas a una educación de calidad, sino también a la posibilidad de imaginar un futuro diferente para mí y para mi familia”, afirmó González.
Antes de integrarse al programa, veía la educación superior como un objetivo lejano, aunque siempre fue un sueño personal. Con el apoyo recibido, logró comprender que el acceso a la universidad es posible con esfuerzo y acompañamiento adecuado.
Además de estudiar, actualmente trabaja en Grupo CMA, donde desarrolla experiencia vinculada a su formación.
El joven también destacó el valor de formar parte de la primera generación del programa Conectados.
“Ser parte de la primera generación del programa Conectados significa mucho para mí, porque representa una oportunidad que no solo cambia mi vida, sino que también abre camino para muchos otros jóvenes”, expresó.
Considera que su participación implica una responsabilidad para demostrar el impacto que tiene invertir en educación. También busca inspirar a otros jóvenes de su comunidad a creer en nuevas posibilidades.
El proceso no ha estado exento de retos, especialmente al combinar estudio, trabajo y vida personal, reconoce que el manejo del tiempo y el cansancio forman parte de su rutina diaria.
“Uno de los mayores retos ha sido aprender a equilibrar el tiempo entre el trabajo, los estudios y la vida personal. Hay días en los que el cansancio se siente, pero también es ahí donde uno recuerda por qué empezó este camino”, señaló.
A pesar de las dificultades, destaca que esta experiencia le ha permitido desarrollar disciplina, organización y perseverancia.
El joven también se siente realizado al trabajar en un área relacionada con su carrera en desarrollo de software.
A futuro, aspira a crecer profesionalmente en tecnología y aportar soluciones que generen impacto en la sociedad.
Además, mantiene el objetivo de retribuir a su comunidad las oportunidades que ha recibido.
Para él, la educación representa una herramienta clave para transformar realidades y abrir nuevas oportunidades.