Adiós a un ciclo frustrante
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Adiós a un ciclo frustrante

Mourinho dejará de ser el entrenador del Real Madrid a final de temporada

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José Mourinho dirigirá los dos últimos partidos que le faltan al equipo para luego partir, todo indica que rumbo al Chelsea inglés. César Manso-AFP/La República
Florentino Pérez anunció el final del ciclo de José Mourinho en el Real Madrid, el cierre de un trienio agitado, con algún éxito, unos cuantos sinsabores y la reciente sensación de fracaso asumida por el propio preparador, que deja tras su paso un puñado de damnificados en la etapa menos brillante en su carrera como entrenador.
El presidente del club blanco, poco dado al ruido, a los excesos y a las estridencias, pretendió dar forma a una despedida anunciada. Expresar cierta concordia entre dos partes, club y cuerpo técnico, que han entendido que el período del portugués en el banquillo blanco ha quedado liquidado.

Pérez, que renovó a Mourinho el pasado año, pretendió camuflar las distancias de ahora, existentes desde hace tiempo, una vez que los resultados deportivos tampoco han servido como argumentos para justificar una continuidad innecesaria.
Mourinho seguirá de forma oficial como entrenador del Real hasta el final de la Liga. Un trámite asumido por las partes para evitar más desasosiego.
La derrota en la final de la Copa del Rey supuso el cierre de un curso errático, su última oportunidad. Perdió una Liga que despreció prematuramente y se quedó otra vez a medio camino del éxito en Europa.
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El paso de Mourinho por la entidad blanca estará más cargada de polémicas que de títulos. A la Supercopa obtenida en la apertura del ejercicio, un logro prometedor pero exiguo, añade el técnico una Copa del Rey y una Liga, la de los récords. Su trofeo más reputado, conquistado ante el mejor Barcelona de todos los tiempos.
Estos títulos, la capacidad para discutir sobre el terreno de juego la autoridad azulgrana y el retorno a la primera fila europea, con tres semifinales en la Liga de Campeones, un hecho inédito para el cuadro blanco en casi toda la primera década del siglo veintiuno, son el único brillo en la hoja de servicios del luso.
A lo largo de este trayecto, Mourinho ha mantenido una permanente pelea contra el mundo. Chocó con entrenadores, tuvo encontronazos con árbitros, diferencias con jugadores propios y ajenos, instituciones, periodistas e incluso miembros del club.
El vestuario que hace un año cerraba filas con su técnico, ha terminado por darle la espalda. Iker Casillas y uno de sus fieles, el portugués Pepe, son los más sonados. También los más recientes. Pero antaño acumuló unos cuantos damnificados.
"He fracasado esta temporada", admitió sin tapujos Mourinho en su comparecencia tras perder la final de Copa del Rey ante el Atlético de Madrid.
Y es cierto, ya que Mourinho se marchará del Real Madrid habiendo ganado tres títulos en tres años. De once triunfos posibles condujo al éxito en tres ocasiones al Real Madrid, una media baja comparada con la exitosa fama con la que llegó al club blanco por un pasado repleto de títulos.

 

Madrid/EFE

 


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