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A conducir la orquesta
En la mente, talento y piernas de Pablo Gabas y José Carlos Cancela, descansa la creatividad de los dos grandes

Ni Gabas, ni Cancela, juegan como Wilmer López, Pablo Izaguirre, Walter Centeno o Alonso Solís, porque tienen características propias, pero tácticamente están casi en la obligación, para cumplir con sus técnicos Oscar Ramírez y Daniel Casas de ejercitar las mismas funciones.
Si alguien le pregunta a cualquier seguidor del Saprissa y de la Liga... ¿Cuál es el creativo del equipo? solo habrá una respuesta para cada oncena: Gabas rojinegro y Cancela morado.
Ellos serán los directores de una orquesta que perfectamente puede desafinar o tocar de maravillas, según la conduzcan. En lugar de violas, violines, trombones y percusión, habrá porteros, defensas, mediocampistas y delanteros.
Desde luego que un juego de fútbol no reúne las exigencias de un concierto, donde basta que un integrante de la orquesta falle, para que “se vaya al carajo” la presentación y el crítico Andrés Sáenz los destroce en su atinado análisis posterior.
El fútbol permite que se fallen goles, que se den pésimos servicios y que los defensores metan los escarpines a cada rato y casi que no pasa nada, a lo sumo se pierde el partido, de ahí que ser maestro del fútbol, como Gabas y Cancela no conlleva los mismos compromisos que asume don Gerald Brown.
Sin embargo, ni Pepe, ni Pablo pueden desentenderse de sus responsabilidades como conductores de la maquinaria y lo curioso, en este caso, es que teniendo idénticas responsabilidades, sus estilos de juego no son similares.
Sobre todo en la última campaña, Pablo Gabas ha sido más un segundo delantero que un mediocampista de apoyo y en esta misma función ha cumplido en la pretemporada. En el último clásico amistoso que ganó el Alajuelense, fue socio de Anderson Andrade en el ataque, como lo fue hace dos campañas de Jonathan McDonald y en la última de Alejandro Alpízar.
En cambio, pocas veces se ha visto a Cancela en posiciones ofensivas; en el Herediano campeón, Pepe se instaló en la cintura que es su hábitat natural y de ahí se mueve, coordina, construye y lanza servicios largos letales para la defensa enemiga.
En ese sentido, juega más de volante Cancela que Gabas y por eso, el Macho Ramírez en ocasiones le recarga la función de 10 a Cristian Oviedo que no lo es o juega sin 10 y se apoya en el vértigo de Guevara y Argenis (hoy fuera del plantel), pero siempre, Pablo Gabas como el referente de la creatividad.
Curiosamente, Daniel Casas regalaría su salario completo de un mes si Pepe Cancela pudiese acomodarse en posiciones ofensivas como lo hace Gabas porque resolvería los problemas que carga el ataque morado.
Además, con el exceso de mano de obra que suma el Saprissa en su cintura, con cinco o seis volantes creativos, desligar a Cancela de esas obligaciones y juntarlo con Escoe, Castro o Costa, sería una delicia para el charrúa, pero las cosas son como son.
Pablo Gabas y José Carlos Cancela, no importa lo que hagan o como jueguen son señalados por la prensa deportiva y los aficionados, como los directores de orquesta de cada uno de estos equipos.
Son los maestros, los que portan la batuta y ninguno juega con el 10. Gabas es 12 y Cancela 28. ¡Ni modo!

Gaetano Pandolfo
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