A Japón no le agrada el Brexit de May
Japón está dando los últimos pasos para celebrar un acuerdo de libre comercio con el bloque comercial más grande del mundo, del cual se está separando el Reino Unido. Bloomberg/La República
Enviar

Theresa May pudo constatar la moderación y la formalidad japonesas durante una ceremonia del té con el primer ministro Shinzo Abe. Lo que quizá se perdió en la traducción es lo poco impresionado que está un socio comercial clave del Reino Unido con la manera en que la Primera Ministra lleva adelante el Brexit.

Es probable que su objetivo entusiasta de convencer a la tercera economía más grande del mundo de usar su acuerdo comercial con la Unión Europea como base para un futuro acuerdo con Gran Bretaña no sea rechazado rotundamente —pero los observadores que leen las hojas del té ven signos inequívocos de incomodidad ante la forma en que Gran Bretaña encara el divorcio.

“No me parece una cuestión simple, tomar un texto y traducirlo en un acuerdo bilateral, los anfitriones de Host tienen serias dudas respecto del Brexit, los japoneses sencillamente no entienden por qué estamos haciendo esto. Son demasiado educados para decirlo públicamente”, dijo el exembajador de Gran Bretaña ante Japón, David Warren.

Tomohiko Taniguchi, asesor especial de Abe, eligió cuidadosamente sus palabras al hablar con BBC Radio: “Un sentimiento de crisis quizá sea una palabra un poco fuerte. Ciertamente hay un sentimiento de inquietud”.

Japón está dando los últimos pasos para celebrar un acuerdo de libre comercio con el bloque comercial más grande del mundo, del cual se está separando el Reino Unido. Eso deja a May en una posición difícil, en tanto su propio predecesor lo celebró como un hito que sumaría 5 mil millones de libras ($6.500 millones) anuales a la economía del Reino Unido.

Con la compra de ARM Holdings Plc por Softbank Group y las ampliaciones fabriles de Nissan Motor Co. y Toyota Motor Corp., Japón está ansioso por recibir garantías —y el Reino Unido se apresuró a dárselas—. Hay 1.000 empresas japonesas en ese país que emplean a unos 140 mil trabajadores.

“Gran Bretaña siempre ha reservado un lugar especial a Japón”, dijo Taniguchi a la BBC, agregando que los empresarios japoneses “ahora se dicen a sí mismos que es el momento de ver qué sucederá más adelante en vez de sacar una conclusión molesta”.

Esa actitud de esperar a ver le asegurará a May un periodo de gracia mientras elabora los detalles de cómo será la transición cuando el Reino Unido se separe de la UE a comienzos de 2019.

En Bruselas, sus negociadores están trabados en las conversaciones con sus homólogos de la UE. Abe le ha dicho anteriormente que atribuye “extrema importancia” a las relaciones con el Reino Unido, recordándole el alcance que tiene allí la inversión japonesa.

En la primera visita de May a Japón, Abe le dio la bienvenida en Kioto, la excapital imperial, cuando bajó de un automóvil negro llevando un collar de perlas y sus característicos tacos animal print. En el interior de la pequeña casa de té de madera se quitaron los zapatos y se sentaron sobre un banco bajo donde May fue iniciada en el ritual del siglo XVI.

Ver comentarios