Una forma de respirar la vida
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Una forma de respirar la vida

Los personajes de sus cuadros no transmiten el bullicio, las calles, ni siquiera el exuberante entorno vegetal. Son niños, niñas y adultos serenos, contemplativos, en pleno disfrute de la vida. Son  sensaciones a flor de piel.
A compartir este mundo de belleza y paz incomparables podrán entrar, cuando lo deseen, todos los estudiantes del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) porque ahí se concibe la educación como algo que va mucho más allá de solo adquirir conocimientos y destrezas para un oficio o profesión.
Esta entidad de enseñanza trata de que los egresados sean personas formadas de modo integral, capaces de apreciar, de imaginar, de crear, de innovar y de aportar en cualquier sitio en el que se vayan a desempeñar.
Se rompe por completo en la obra del artista Adrián Gómez - exhibida desde hoy en el INA por un mes- el estereotipo con el que se suele imaginar y ver a los habitantes del Caribe costarricense.
Habiendo nacido en Cartago, este artista empezó desde niño a percibir un mundo especial en los afrocaribeños y sus descendientes.
A Limón llegó por razones familiares y ahí se encontró consigo mismo y con la posibilidad de fundir, por medio de la pintura, su espíritu con el de la raza potente y dulce, fuerte y serena que habita nuestro Caribe.
Adrián Gómez lo que ve es el alma de la gente, y luego la transmuta plena de color en los lienzos mediante la pintura.
El trabaja en acrílico, pero también hace escultura en hierro, talla directa en piedra, piezas en vitrocolor, dibujo a lápiz y acuarela.
“Creo que en mi caso nací con la necesidad de crear arte” – dice – porque empecé mis primeros trazos como a los once años y no he parado”.
El mismo entró al Instituto Nacional de Aprendizaje cuando tenía 15 años, se graduó en carpintería y lectura de planos y siguió estudiando después en el Instituto Tecnológico de Costa Rica.
Trabajó luego en publicidad haciendo diseño gráfico, pero siempre apasionado por el arte. “Soy lo que soy por el arte”, dice.
Y no cabe duda de que sus obras, mostradas ahora en la Sala de Exposiciones del INA, junto a la biblioteca que visitan los estudiantes a diario, van a contribuir a convertir en realidad lo que este artista asegura: “la educación no es tal si no incluye el arte, que sensibiliza al ser humano para apreciar y entender su entorno y su vida”. “Quiero estimular y proponer que el arte es una hermosa aventura que cualquiera puede adoptar y vivir”.
Adrián Gómez dice que el Caribe – aún antes de la presencia humana en él – era ya puro color, alegría, explosión de vida. Y esto forma parte indisoluble con su gente.
La exposición de estas obras no está solamente para los estudiantes, cualquiera puede darse el lujo de ir a respirar de otra forma la vida, de lunes a viernes, de 7 am a 3pm.
Están ahí los cuadros esperando a niños y niñas, adultos y jóvenes y, por supuesto a los turistas que nos visitan y que se llevarán una grata impresión acerca del concepto de educación  que hoy mueve la rueda de esa enorme e importante institución que es el INA.
Costa Rica es sol y playa, es flora y fauna, es un sinnúmero de atractivos, pero también es su gente, buscando la llave del progreso.

Carmen Juncos / Ricardo Sossa
Editores jefes de Candilejas

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