Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 14 Agosto, 2012

Seguridad como factor de competitividad

(Parte II)

En la columna anterior vimos, a grandes rasgos, algunos datos estadísticos del costo de la inseguridad en la región centroamericana. La seguridad ciudadana se ha convertido en la principal preocupación de la población y por supuesto uno de los principales temas durante la pasada campaña electoral.
Los números demuestran avances tímidos, sin resultados convincentes y con el reto de la reducción del gasto público en plena campana política. Reto que estamos claros no asumirá este gobierno.
Ante la crisis de inseguridad nacional cualquier candidato debe enfocarse, “de nuevo”, en al menos cinco ejes prioritarios: lucha contra la impunidad, renovar la policía, lucha contra el narcotráfico, prevención del delito y política nacional de largo plazo; pero el desafío mayor es involucrar integralmente a todos los actores: gobierno, sector privado, sector académico y al sector laboral (solidaristas y representantes de los empleados públicos) para en conjunto soluciones realizables y medibles, que entre muchos efectos, mejoren el clima de inversión del país.
No es necesario establecer una lista de posibles soluciones, todo está escrito en cuanto estudio se ha realizado al respecto; incluso las respuestas del como resolverlo. Lo que hay que hacer es priorizarlo, ponerle responsables y acordar como pagarlo.
También es necesario concientizar que la corrupción es parte integral del cáncer de la inseguridad y que está en todos los ámbitos. Si no iniciamos con la imposición de la transparencia y decir las cosas como son, mucho menos será posible ponerlo en práctica.
Es como cuando un alcohólico quiere que lo ayuden pero no acepta su enfermedad. Todo tiene que empezar con la autoconsciencia y autorresponsabilidad. Tenemos que estar claros en que la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, como bien lo enumeramos en el artículo anterior, tiene números, muchos dólares y la lucha contra ello afectará a grupos de poder que no quieren ceder y que cada vez se infiltran más en las diferentes organizaciones. Con esta fuerte afirmación reclamo a la ciudadanía costarricense que debe ser parte del inicio de un cambio. Si quieren resultados deben ser parte de la solución y deben empezar por exigir que sus representantes en “toda” organización horizontal y vertical sea ético y transparente. Si el líder o candidato no tiene las condiciones, cómo va a representarlo en la lucha contra la corrupción.
Si seguimos haciendo la vista gorda seremos responsables de igual manera que quienes cometen los hechos. No solo hay que elegir, hay que fiscalizar y hay que denunciar. Exigir la transparencia a todo nivel y en todo momento. Su dedo es el que decide, los números son claros y el hoy y mañana depende de todos.

Mónica Araya
Presidente de CADEXCO