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Sábado 1 Marzo, 2014

Costa Rica ha sido congruente con sus valores, con sus posiciones tradicionales de abogar por la paz, por el diálogo y por evitar una polarización


Prudencia no es igual a silencio


La señora Mónica Araya (LR 25-02-2014) publica un artículo en el que alega un supuesto silencio del Gobierno respecto de los sucesos que se desarrollan en Venezuela. También cita el hecho de que nuestro país ostenta actualmente la Presidencia Pro Témpore de la CELAC, y pide un pronunciamiento sobre dichos acontecimientos.
La opinión, como la de todo ciudadano es de respeto, pero resulta penoso constatar que la señora Araya no se haya informado de manera apropiada, pues desde el 14 de febrero, la Cancillería emitió un comunicado en que “deplora las manifestaciones de violencia, del pasado 12 de febrero, que han causado luto y dolor entre los venezolanos”.
“En relación con los hechos de violencia, es pertinente que las autoridades venezolanas investiguen y determinen las responsabilidades por las víctimas y heridos”, decía el comunicado que está disponible para quien lo quiera consultar en el sitio web de la Cancillería (www.rree.go.cr).
El texto también mencionaba: “Costa Rica, respetuosa de los asuntos internos de los países hermanos, expresa su preocupación de que pueda exacerbarse un clima de confrontación que perturbe la paz y la estabilidad de Venezuela”.
Y reiteró su esperanza de que “los recientes sucesos puedan encontrar vías de solución por el camino del diálogo y del entendimiento para el bien del pueblo venezolano”.
“Costa Rica, como país amante de la paz, exhorta a que prevalezca la cordura y el respeto para evitar un agravamiento de la situación, pues la violencia solo puede causar más división y dolor”, dijo el texto.
Costa Rica también llamó a “fortalecer los canales de la concordia y la convivencia entre hermanos y superar estos apremiantes momentos”.
De manera que Costa Rica ha sido congruente con sus valores, con sus posiciones tradicionales de abogar por la paz, por el diálogo y por evitar una polarización que agrave el clima que se vive en Venezuela.
Desde la CELAC nuestro país también ha alentado esas posiciones, de responsabilidad, incluido, como dice el comunicado de ese foro, “el pleno respeto de todos los derechos humanos”.
La Cancillería se mantiene atenta a lo que ocurre en Venezuela, y subraya que lo que procede, lejos de atizar una ruptura institucional, que puede agravar la situación del pueblo venezolano, es alentar a los propios venezolanos, para que por medio de los mecanismos constitucionales e institucionales, puedan encontrar solución a sus diferencias.
Como dolorosamente en el pasado reciente ilustra la experiencia en otros países vecinos y hermanos, un golpe de Estado, sería peligroso y más contraproducente aún. En momentos tan apremiantes, debemos ser aún más prudentes y más responsables.

Miguel Díaz S.

Director Comunicación Institucional
Ministerio de Relaciones Exteriores