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Elevada la vigilancia al gasto de municipios
Deuda municipal bajo la lupa

Piden más créditos los gobiernos locales

El endeudamiento de las municipalidades está ahora bajo la lupa del Banco Central.
Ningún gobierno local podrá obtener un préstamo o colocar bonos de deuda sin el aval del ente emisor.
La medida, vigente a partir de este año, se aplica debido al empeoramiento de la situación fiscal del país.
Además, porque los gobiernos locales han incrementado la financiación de sus gastos a través del establecimiento de créditos con los bancos.
Los nuevos controles de vigilancia del crédito otorgado al sector municipal establecen que el dictamen emitido por el Central será vinculante, con lo cual podrá detener cualquier proyecto que ponga en riesgo, a su criterio, las finanzas públicas.
La razón es que estas instituciones están fuera de la supervisión que hace el Ministerio de Hacienda.
Mientras que la Contraloría General de la República solo puede aprobar o rechazar los presupuestos de los municipios.
Sin embargo, el Central decidió que era necesario incrementar la vigilancia.
“Los créditos que pretendan contratar las municipalidades requieren contar con el dictamen previo y vinculante del Banco Central”, argumenta el ente emisor.
El cambio está fundamentado en que la legislación vigente no excluye al ente emisor de vigilar ese tipo de transacciones financieras.
Ante la falta de claridad, el Central opta por llenar el vacío jurídico de supervisión que actualmente existe.
Ahora, un gobierno local debe explicar con detalle para qué utilizará el dinero que pedirá prestado.
En la solicitud de autorización al Banco Central debe explicar si los recursos serán para inversión, pagar deudas o gasto administrativo.
Asimismo se analiza si los ingresos previstos por la municipalidad solicitante son suficientes para hacer frente a la deuda.
En el caso de la emisión de bonos, solo la municipalidad de San José está autorizada para realizar colocaciones en el mercado local.
La institución pretende vender, este año, títulos de deuda por un equivalente a ¢3,6 mil millones, en dos emisiones una a un plazo de seis años y otra de ocho.
Para ambos productos el rendimiento que se pagará es de tasa básica pasiva, actualmente en un 9,75%, más casi tres puntos porcentuales.
La emisión que realiza este municipio, y la que pueda solicitar otro en el futuro, no cuenta con garantía del Estado, el gobierno local es el único responsable, explica la Superintendencia General de Valores.
Muchos de estos recursos son utilizados para el financiamiento de obras de infraestructura en las comunidades.
La mayor vigilancia en el endeudamiento de los gobiernos locales coincide con un incremento en la solicitud de créditos al sistema financiero nacional.
Para este año, se generó un incremento del 42%, comparado con 2011, de los ingresos municipales a través de préstamos.
Por ahora son solo diez los municipios que pretenden, para este año, establecer créditos con bancos por un valor de unos $20 millones.
Sin embargo, antes de la aprobación final del empréstito, el Banco Central deberá decidir si estas instituciones pueden endeudarse o no.
Entre los que han recibido el aval, para este año, están el municipio de Escazú, Aguirre y Paraíso.
Los recursos solicitados se usarán para el mejoramiento vial y compra de maquinaria.
Las nuevas directrices en materia de endeudamiento también buscan hacer eficiente el gasto de los gobiernos locales.
Principalmente porque las municipalidades son de las instituciones que más recursos dejan sin utilizar a final de cada año.
Durante 2011, los 81 municipios reportaron un superávit de $170 millones.
Aunado a que el principal gasto de los municipios está destinado al pago de los salarios y que se ha visto incrementado por el aumento de trabajadores.
Actualmente en el régimen municipal trabajan más de 13 mil personas, lo cual significa un crecimiento del 11% en los últimos dos años. Es el doble de lo que ha aumentado el empleo privado.
Debido a que los ayuntamientos tienen autonomía no hay ninguna forma de detener el crecimiento desmedido en el gasto de salarios o la contratación de empleados.

Oscar Rodríguez
[email protected]


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