2017, un año extraño para el tipo de cambio
En la foto Gloriana Ivankovich, analista económica y Vidal Villalobos, gerente de Estudios Económicos de Prival Bank. Gerson Vargas/La República.
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Este ha sido un año extraño para el tipo de cambio, incluso muy parecido a 2014 respecto a volatilidades, incrementos en cuestión de días y luego mucha intervención del Banco Central (BCCR) para controlar el mercado.

Sin embargo, no se acostumbre mucho, porque esto es algo que podría cambiar de forma radical el próximo año.

Esto, porque a partir de mayo un nuevo presidente liderará a la autoridad monetaria y ya varios de los candidatos a la Presidencia de la República, han indicado que no controlarán tanto el tipo de cambio y dejarían más a la libre el mercado cambiario.

El único aspirante presidencial que mantendría una política similar a la actual del Banco Central, es Carlos Alvarado, del PAC.

Al término de este año, el dólar aumento unos ¢10 en relación con enero, para cerrar en ¢566.

Además, luego de la colocación de Hacienda de la semana pasada de unos $340 millones, existiría una presión hacia la apreciación, al llenarse el mercado de dólares, indican los analistas, en especial, que el Gobierno necesita colones en su mayoría para hacerle frente al pago de obligaciones (salarios en su mayoría).

Este año el mercado cambiario inició con presiones al alza que surgieron desde noviembre de 2016, cuando el BCCR anunció posibles cambios en el manejo de la relación activos-patrimonio y su composición por moneda para las entidades financieras.

“Recordemos que el BCCR buscó mejorar el atractivo de los créditos en colones reduciendo las tasas de interés en colones; sin embargo, como efecto colateral se motivó al mercado a ahorrar en dólares, sobre todo teniendo en cuenta una mayor expectativa de depreciación”, explica Vidal Villalobos, gerente de Estudios Económicos de Prival Bank.

Con este panorama, varios inversionistas, sobre todo institucionales, como las operadoras de pensiones, movieron sus portafolios de inversión hacia títulos denominados en dólares.

También, hay que señalar que en abril de este año el Central recibió una recomendación del Fondo Monetario Internacional de dar más libertad al mercado de divisas.

En efecto, el ente dejó de participar activamente en abril y mayo. Sin embargo, debido al desorden del mercado debió activar su participación en los meses siguientes, por el incremento en el valor de la divisa.

“Todo lo anterior provocó una mayor tasa de depreciación de la moneda en mayo, situación que fue multiplicada cuando el mercado observó ese atípico movimiento y se refugió en una moneda dura provocando un alejamiento de la cotización con relación a la tendencia del mercado”, explicó Villalobos.

Otro detalle importante que se ha de tener en consideración, es que justamente mayo es uno de los meses de menor arribo de turistas al país, lo que reduce la disponibilidad de divisas.

De mantenerse el incremento en el tipo de cambio, los impactos a la inflación en los meses siguientes sería inminente.

Ante este riesgo el BCCR tomó la decisión, a finales de mayo, de retornar al mercado. Esto tranquilizó a los intermediarios y la cotización regresó a  una tendencia con poca volatilidad.

Ya para el cierre del año, en los últimos cuatro meses, como es tradicional, hay una mayor oferta de divisas, lo cual provoca una reducción en el nivel del tipo de cambio.

“Esta mayor oferta surge de la temporada alta de turismo y de la llegada de recursos por parte de empresas multinacionales que nacionalizan recursos para hacer frente a los pagos de fin de año como aguinaldos e impuestos.

Además, en estas últimas semanas los empresarios locales que ahorran durante el año en dólares los cambian hacia finales del mismo para, también, atender sus compromisos de cierre de año”, indicó el experto de Prival Bank.

Muchos de los inversionistas que tomaron posición en dólares en los primeros meses del año, ahora, durante las últimas semanas, han “desmontado” parte de sus portafolios para realizar las ganancias de capital.

“No existe tendencia alguna del tipo de cambio, pues el BCCR se ha apoderado de la ‘fluctuación administrada’ como una herramienta para apaciguar fuertes devaluaciones que deben existir en el país, por la falta de entrada de dinero en su balanza comercial y financiera”, indicó Daniel Suchar, analista financiero.

Este 2017 quedó claro que cualquier tendencia que se quiera proyectar, puede ser arrebatada por una decisión interna de los jerarcas del Central —en conjunto con Hacienda— pues la inyección de dólares a través de mecanismos de deuda, distorsionan cualquier proyección del valor de la divisa estadounidense en el país, indicó el analista.

“Me parece que el comportamiento del tipo del cambio en el primer semestre de 2018 va a depender de si el gobierno logra el financiamiento externo que reduciría las presiones a la depreciación que, de lo contrario, permanecerían a lo largo del año.

Durante este año, se observaron presiones al alza, las cuales se intensificaron entre abril y mayo, resultando en un conjunto de medidas por parte del BCCR con el fin de enfrentar estas presiones (aumentar el premio por invertir en colones).

La respuesta del BCCR parece que pudo haberse dado antes, pero finalmente en mayo sí realizó un aumento significativo de su tasa de política monetaria”, dijo Gloriana Ivankovich, analista económica.

 


Operaciones del mercado


El Banco Central fue activo este año en operaciones de ventas, mucho más que en compras, lo que produjo un impacto en la variación del tipo de cambio (cifras de compra y ventas en millones de dólares, variación en términos porcentuales desde mayo a lo que llevamos de diciembre).

Mes Ventas Compras Variación
Mayo 184 5 3,7
Junio 57 211 2,5
Julio 71 77 1,2
Agosto 134 15 2,4
Setiembre 108 87 -4,8
Octubre 215 1,5 -2,2
Noviembre 254 0 -3,7
Diciembre 280 98 -0,1

Fuente: Banco Central

 


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