Rodolfo Piza

Rodolfo Piza

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Miércoles 30 Diciembre, 2015

Cabe esperar un año mejor en lo económico, en lo político y en lo social; pero no mucho mejor

2015: Unas de cal, otras de arena

En lo económico, hemos tenido un año sin inflación (aunque mucho de ello se deba a la caída del precio del petróleo y a una estabilidad ilusoria del tipo de cambio), pero con altísimo déficit fiscal (5,9% del PIB, según la mayoría de las fuentes) y un crecimiento económico muy por debajo de nuestro potencial y de las señales del entorno (entre el 2,6% y el 3%, según las fuentes).
En lo social, un año con altos niveles de desempleo (el más grande de nuestra historia en términos absolutos y el más elevado de América continental). Un año con niveles de criminalidad crecientes (la mayor cantidad de asesinatos de nuestra historia), al punto de que el índice de homicidios se elevó del 8,5 por 100.000 habitantes hace apenas tres años, a más del 11,5, es decir, a más de 560 asesinatos (y todavía contando). Un año donde la pobreza extrema creció y la general se mantuvo cerca del 22% en los hogares (eso significa que más de 1.200.000 costarricenses viven hoy en la pobreza).
En lo internacional, Costa Rica presenta dos lunares (viaje en tropel a Cuba y de los inmigrantes a nuestro país) y dos importantes logros que me interesa destacar: la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, y el reconocimiento a nuestro país durante la Cumbre Mundial del Clima en París (la iluminación de la Torre Eiffel, puede ser el estandarte). El primero, producto del esfuerzo de nuestro país como un todo, de la diplomacia y del equipo jurídico y técnico que supo plantear, demostrar y defender nuestra soberanía e independencia ante el mundo. ¡Enhorabuena!
En lo político se destaca la recuperación del diálogo constructivo entre la oposición legislativa y el gobierno, para alcanzar (bajo la presidencia del diputado socialcristiano Rafael Ortiz) la aprobación de una reforma (importante, si bien tímida) del Reglamento Legislativo y de dos leyes importantes: el Código Procesal Civil y la Ley Procesal Laboral. Esta última, luego del sainete de un levantamiento de veto inconstitucional e improcedente.
Sin embargo, la aprobación de un presupuesto para el próximo año (2016), que aumenta más el déficit fiscal y reitera la irresponsabilidad del presupuesto de este año (2015), afectó la confianza entre las fracciones legislativas que se requiere para alcanzar los acuerdos necesarios para sacar el país adelante.
Cabe esperar un año mejor en lo económico, en lo político y en lo social; pero no mucho mejor. Se espera que crezcamos un poco más (entre el 3,5 y el 4% anual), que el desempleo amaine un poco y que no se nos dispare la inflación. Esos tres factores pueden ayudarnos en la lucha contra la pobreza y para mantener la paz social, pero no mucho. Mientras el Gobierno no se zoque la faja, nos la seguirá zocando cada día más y, lo que es peor, sin dinamizar la economía ni la equidad.
Puesto a escoger, lo fundamental será recuperar la confianza para alcanzar acuerdos, invertir y para recuperar el progreso social.

Rodolfo E. Piza Rocafort