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Sábado 10 Diciembre, 2016

Es increíble que un historiador, que se supone serio, exprese que estamos a las puertas de un Estado Islámico porque un precandidato liberacionista es abiertamente de creencia evangélica


¡Costa Rica es más grande que la intolerancia de Vladimir de la Cruz!

La sociedad costarricense nunca ha aceptado la discriminación en razón de credo o religión, por ende es increíble que un historiador, que se supone serio, exprese que estamos a las puertas de un Estado Islámico porque un precandidato liberacionista es abiertamente de creencia evangélica. Es una comparación risible, burda, ignorante o de mala fe.
Es ofensivo para el PLN, donde la pluralidad garantiza la participación de personas de todos los credos. Incluso, personas que históricamente han sido enemigos acérrimos del PLN, como Vladimir de la Cruz, han ocupado puestos en embajadas en gobiernos liberacionistas. ¿Acaso no es esta una prueba de nuestra tolerancia?
El sectarismo no es parte de mi formación. Es en el choque y la contradicción de las diferencias, que he aprendido a respetar y a escuchar las razones de todas las corrientes. Desde aquellos extraordinarios años de grandes luchas estudiantiles en la UCR, aprendí a compartir también con comunistas insignes como Vladimir de la Cruz, cuyas posiciones eran poco costarricenses.
Mi fe cristiana no será, ni ha sido jamás un impedimento para militar y participar activa e ininterrumpidamente por más de 50 años en el Partido Liberación Nacional (PLN). No fue impedimento para que fuera diputado, presidente de importantes comisiones legislativas, vicepresidente de la Asamblea Legislativa, y para que impulsara grandes proyectos como la creación de la Escuela de Agricultura de la Región del Trópico Húmedo (EARTH). Ni para que ocupara importantes cargos en el Poder Ejecutivo. Por lo tanto, hoy, mi preparación, aunada al poder de una visión y mi liderazgo me legitiman para postular mi nombre como precandidato a la Presidencia de la República.
Como presidente impulsaré grandes proyectos generadores de empleo y seguridad social, de los cuales destaco: la construcción de un gran complejo de Industria Naval, un Santuario Tecnológico (Silicon Valley), Centros de Rehabilitación Productivos, Condominios Agrícolas, e impulso al proyecto Pensión Consumo; pero particularmente, pretendo convertir a Costa Rica en la primera democracia productiva del hemisferio. Esto es lo que los costarricenses pueden esperar de mí.
Termino diciendo que, el contar con el apoyo ferviente de una gran variedad de sectores que componen nuestra sociedad, incluyendo a los cristianos evangélicos, lejos de ser una debilidad es una gran fortaleza; por cuanto la complejidad de la Costa Rica actual exige y clama por gobernantes preparados para dicha complejidad, gobernantes que entiendan que necesitan de todos los sectores, y de todos los costarricenses, para poder avanzar hacia una nueva Costa Rica que funcione para todos y todas.

Ing. Clinton Cruickshank Smith
Precandidato a la Presidencia de la República
Partido Liberación Nacional