Estafas electrónicas podrían dispararse: Conozca cinco consejos prácticos para evitarlo
Masivo robo de datos personales a costarricenses obliga a extremar precauciones
Dicen que en guerra avisada no muere soldado y, por ello, los costarricenses deben ser más precavidos que nunca con sus cuentas bancarias.
El robo masivo de datos personales a una entidad financiera costarricense debería obligar a las personas a extremar precauciones, de acuerdo con la Oficina del Consumidor Financiero (OCF).
Para este momento, la información personal de miles de nacionales ya está en manos de los delincuentes, por lo que no es extraño que se incrementen las llamadas, los mensajes y los correos fraudulentos que parecen legítimos.
“En este momento es especialmente importante que las personas eleven su nivel de alerta personal. El hecho de que alguien que nos contacte conozca nuestro nombre, teléfono, dirección, información laboral o incluso algún dato relacionado con nuestros productos financieros, no significa que esa persona represente a nuestra entidad financiera. Precisamente, la información que pudo haber sido expuesta se podría utilizar para construir engaños mucho más creíbles”, explicó Danilo Montero Rodríguez, director general de la OFC.
A mediados de septiembre se dio a conocer de manera oficial que una filtración masiva de datos de ciudadanos costarricenses, la cual sería vendida en la “dark web”, a menos de que la organización afectada pague un rescate. Se desconoce el nombre de la organización afectada.
Los datos incluirían 21,8 millones de registros de direcciones, 3,95 millones de correos electrónicos, 3,31 millones de fotografías, 18,74 millones de registros judiciales o legales detallados y 8,1 millones de registros judiciales adicionales.
La supuesta filtración también contemplaría 374,6 millones de registros salariales, 9,95 millones de registros de ciudadanos, 3,52 millones de registros de vehículos, 3,39 millones de registros de beneficiarios finales, 13,45 millones de registros telefónicos y 2 millones de registros de matrimonio.
El hecho se dio a conocer el 12 de setiembre, cuando el Ministerio de Ciencia y Tecnología detectó una publicación en la “dark web”.
“En el pasado, una señal de alerta para el consumidor podía ser que el supuesto funcionario no conociera algún dato muy personal sobre nosotros. Ahora debemos entender que el solo hecho de que conozca cierta información nuestra tampoco demuestra que la llamada tenga buenas intenciones. Un estafador puede tener datos reales y utilizarlos para convencernos de que está hablando en nombre de una entidad con la que tenemos una relación”, señaló Montero.
Ante esta situación, la OCF brinda cinco consejos prácticos para frenar la acción de los cibercriminales:
“Ante cualquier duda, cortar la comunicación y contactar directamente a la entidad financiera por los canales oficiales que la persona ya conoce, sin utilizar números, enlaces o contactos proporcionados por quien realizó la llamada o envió el mensaje”, finalizó Montero.