Empleos y competitividad de Costa Rica deben protegerse con jornadas 4x3, según empresarios
Iniciativa se vota hoy en primer debate después de dos décadas de debate legislativo
Después de dos décadas de debate legislativo, este jueves las jornadas 4x3 se estarían votando en primer debate.
La iniciativa reforma el Código de Trabajo y habilitaría horarios laborales de 12 horas cuatro días a la semana, a cambio de tres días de descanso.
El plan es una vieja demanda del sector empresarial, que hizo un llamado para defender los empleos y la inversión extranjera en Costa Rica.
“Costa Rica compite por inversión con países que ya ofrecen esquemas de flexibilidad laboral para actividades específicas. Después de más de 20 años y más de diez versiones, el país tiene la oportunidad de brindar certeza a las empresas y a las personas trabajadoras”, dijo Edward Sánchez, presidente de AmCham.
Para los empresarios, contar con un marco legal claro resulta relevante en un momento en que Costa Rica enfrenta una fuerte competencia global por la inversión extranjera directa, debido a la presencia de nuevos competidores, incentivos más agresivos en otros mercados, costos de producción elevados, retos en materia de infraestructura y condiciones cambiarias que presionan la competitividad del país.
La propuesta sería exclusiva para los trabajadores con ciclos productivos de 24 horas, por lo que básicamente es para el sector de zonas francas.
En ese sentido, el sector público y la mayoría de trabajadores privados están descartados de la propuesta de ley.
“Después de más de dos décadas de discusión, Costa Rica tiene hoy la oportunidad de dar un paso adelante en un tema que consideramos relevante para la competitividad y el desarrollo económico del país. Confiamos en que el proyecto avance en primer debate y pronto pueda convertirse en ley”, finalizó Ronald Lachner, presidente de Azofras.
Por otra parte, José María Villalta, jefe de fracción del Frente Amplio, calificó el proyecto como un retroceso de los derechos laborales a las condiciones del siglo XIX.
Es por ello que el partido izquierdista anunció su decisión de ir a la Sala Constitucional para tratar de evitar su implementación.
“La lucha contra las jornadas extenuantes y explotadoras de 12 horas continúa. Continúa porque ahora empieza el debate y vamos a dar los argumentos para demostrar que esta ley es un retroceso que nos lleva a los tiempos del siglo XIX, cuando no había derechos laborales. Lo presentan como algo moderno, pero en el fondo es legalizar la explotación de 12 horas sin pagarle horas extras a los trabajadores. Le están quitando a la gente trabajadora ese derecho que está en la Constitución”, dijo Villalta.
Para que Costa Rica se mantenga como un destino competitivo para la inversión, necesariamente tiene que validar las jornadas 4x3, según los empresarios.
Ronald Lachner
Presidente
AZOFRAS
Costa Rica cuenta con fortalezas reconocidas por las empresas, como su talento humano altamente calificado, la seguridad jurídica y la estabilidad política. Sin embargo, es indispensable continuar modernizando el marco normativo para responder a las dinámicas de una economía global cada vez más exigente.
Después de más de dos décadas de discusión, Costa Rica tiene hoy la oportunidad de dar un paso adelante en un tema que consideramos relevante para la competitividad y el desarrollo económico del país. Confiamos en que el proyecto avance en primer debate y pronto pueda convertirse en ley.
Edward Sánchez
Presidente
AmCham
Costa Rica compite por inversión con países que ya ofrecen esquemas de flexibilidad laboral para actividades específicas. Después de más de 20 años y más de diez versiones, el país tiene la oportunidad de brindar certeza a las empresas y a las personas trabajadoras.
La modernización laboral es uno de los elementos que determinan la capacidad de Costa Rica para competir por nuevas inversiones, especialmente en actividades de alto valor agregado.
Alfredo Volio
Presidente
Cámara Costarricense de la Construcción
Costa Rica necesita un marco laboral moderno que permita aprovechar mejor el talento, la tecnología y la capacidad instalada, con reglas claras y pleno respeto a los derechos laborales.
Cada año de atraso limita nuestra capacidad para competir por inversión y empleo formal.
La productividad de la construcción empieza mucho antes de que una obra llegue al sitio.
Depende de una cadena extensa de industrias y servicios. Cuando esa cadena opera con mayor eficiencia, el país puede ejecutar proyectos con más agilidad, contener costos y transformar la inversión en infraestructura, empleo y desarrollo.
Para que Costa Rica se mantenga como un destino competitivo para la inversión, necesariamente tiene que validar las jornadas 4x3, según los empresarios.
Ronald Lachner
Presidente
AZOFRAS
Costa Rica cuenta con fortalezas reconocidas por las empresas, como su talento humano altamente calificado, la seguridad jurídica y la estabilidad política. Sin embargo, es indispensable continuar modernizando el marco normativo para responder a las dinámicas de una economía global cada vez más exigente.
Después de más de dos décadas de discusión, Costa Rica tiene hoy la oportunidad de dar un paso adelante en un tema que consideramos relevante para la competitividad y el desarrollo económico del país. Confiamos en que el proyecto avance en primer debate y pronto pueda convertirse en ley.
Edward Sánchez
Presidente
AmCham
Costa Rica compite por inversión con países que ya ofrecen esquemas de flexibilidad laboral para actividades específicas. Después de más de 20 años y más de diez versiones, el país tiene la oportunidad de brindar certeza a las empresas y a las personas trabajadoras.
La modernización laboral es uno de los elementos que determinan la capacidad de Costa Rica para competir por nuevas inversiones, especialmente en actividades de alto valor agregado.
Alfredo Volio
Presidente
Cámara Costarricense de la Construcción
Costa Rica necesita un marco laboral moderno que permita aprovechar mejor el talento, la tecnología y la capacidad instalada, con reglas claras y pleno respeto a los derechos laborales.
Cada año de atraso limita nuestra capacidad para competir por inversión y empleo formal.
La productividad de la construcción empieza mucho antes de que una obra llegue al sitio.
Depende de una cadena extensa de industrias y servicios. Cuando esa cadena opera con mayor eficiencia, el país puede ejecutar proyectos con más agilidad, contener costos y transformar la inversión en infraestructura, empleo y desarrollo.