Con el objetivo de albergar a los 5 mil privados de libertad más peligrosos del país, la presidenta Laura Fernández inauguró la nueva prisión de Costa Rica, conocida como Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO).
La cárcel se ubica en los terrenos aledaños a La Reforma, en Alajuela. La prisión tuvo un costo cercano a ¢16.774 millones.
Narcotraficantes, homicidas, sicarios e integrantes del crimen organizado serán algunos de los inquilinos, según dio a conocer la mandataria.
"Estoy segura que hoy marcamos un antes y después en Costa Rica en materia de seguridad. A partir de este día, Costa Rica será un referente en seguridad penitenciaria en todo el mundo", dijo Fernández.
Vea en estos videos, cómo es El CACCO





































