En el momento en que Rodrigo Chaves deje el cargo de presidente de Costa Rica, el Tribunal Supremo de Elecciones retomará la investigación en su contra por el supuesto delito de beligerancia política.
La sanción por el delito de beligerancia incluye la inhabilitación para ocupar cargos públicos por un periodo que oscila de dos a cuatro años y la destitución inmediata