Yoga se convierte en buen negocio
Diana Salazar, profesora y socia de Krama Yoga, conoce de las últimas tendencias de la práctica milenaria. Esteban Monge/La República
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Seis establecimientos se abren por año en promedio

Yoga se convierte en buen negocio

Se diversifican formas para aprender técnica de meditación

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No solo es un buen negocio para el físico y para el alma. La apertura de centros de yoga cada vez es mayor.
Se estima que cada año se abren en el país un promedio de seis establecimientos, siendo Heredia y San José dos de las provincias con más crecimiento, según datos de AsoYoga.
El interés de la población por el yoga es que, aparte de mejorar la apariencia física, ayuda a mantener el cuerpo sano y la mente en orden.
Las modalidades que se imparten son diversas y van desde el yoga para niños, embarazadas, hasta el “fityoga” y yoga aéreo.
La práctica tampoco se limita a la Gran Área Metropolitana. En Jacó, Guanacaste y Puntarenas, hay al menos de dos a tres centros de yoga.
Uno de los beneficios de ser un profesor certificado de yoga es que puede dar clases tanto en un centro particular, como en empresas o gimnasios.
Los precios de las clases varían acorde a la zona y el estudio. Hay lugares que ofrecen paquetes mensuales, otros ofrecen la posibilidad de ir solo un día por semana.
El rango va desde los ¢20 mil hasta los ¢79 mil. También existe la modalidad de clase privada que puede costar unos ¢26.500.
“Lo más reciente es Iyengar. Este es un yoga basado en la alineación corporal, pero también hay una gran tendencia de retiros espirituales, donde las personas buscamos estar más en contacto con nosotros mismos y la naturaleza”, dijo Mónica Calvo, propietaria de Muktiyoga.
Otra rama asociada al yoga es la formación de otras personas, que quieran impartir la disciplina en el país.
Krama Yoga es uno de los centros autorizados para la certificación, debido a que un verdadero instructor no solo debe saber de ejercicios y posturas, sino de anatomía hasta fisiología, además de contar con 500 horas de entrenamiento.
“Ahora hay muchas escuelas graduando estudiantes de yoga y algunos abren sus estudios, además de la gran cantidad de personas que cada vez están más relacionadas a la salud”, comentó Esteban Salazar, director general de Krama Yoga.
Parte del atractivo es que la práctica está diseñada casi para cualquier tipo de persona, incluyendo diabéticos, hipertensos, personas con prótesis, fibromialgia y problemas en el nervio ciático.
En los gimnasios es prácticamente indispensable contar hoy con al menos un profesor de yoga, ya que más que una tendencia, para muchos es una forma de vida.
“Multispa ofrece clases inspiradas en el método Iyengar, cuenta con todos los implementos que caracterizan esta práctica, como paredes, bolsters, sillas, entre otros”, señaló Sharon Lacayo, de MultiSpa.
El “fityoga” es una de las modalidades más buscadas en los gimnasios debido a que se enfatizan mucho en la tonificación.
“Hay nuevas tendencias, porque hay gente que lo quiere volver una moda, pero el yoga es una disciplina, que incluye la meditación”, comentó Sofía Pérez, presidenta de la Asociación Costarricense de Profesores de Yoga-AsoYoga.

María Siu Lanzas
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