Yates ausentes en Madeira son testimonio de la crisis
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Yates ausentes en Madeira son testimonio de la crisis

En las costas occidentales de Madeira las olas se estrellan contra los muros de la Marina do Lugar de Baixo y lanzan espuma blanca sobre el muelle que se construyó para 291 de los mejores yates del mundo.
Todos los amarraderos están vacíos ocho años después de inaugurado el puerto.
La Unión Europea, que da a Portugal más fondos para el desarrollo que a Grecia, financió parte de la marina de 44 millones de euros.

En la actualidad el lugar se encuentra cerrado por nuevos trabajos de construcción debido a que la navegación del Atlántico en la isla portuguesa ha resultado ser demasiado peligrosa para los yates.
“Es probable que esta marina sea el elefante blanco más grande de la isla, además de un ejemplo del derroche del gobierno”, dijo el 4 de enero en una entrevista Edgar Silva, líder del partido opositor Coligaçao Democrática Unitária de Madeira. “Es un completo derroche del dinero de todos”.
Para los políticos, autoridades e inversores que buscan un lugar que encapsule la crisis de la deuda europea, pocos puntos son mejores que Madeira, donde los préstamos y subsidios convirtieron la isla en una de las regiones más ricas de Portugal. El gobierno local gastó dinero que no tenía en construir elementos de un auge económico que nunca existió.
La deuda de Madeira era de 6.330 millones de euros al 30 de junio, o 123% de la economía de la isla en 2009, según el Ministerio de Hacienda en Lisboa. Si bien ese ratio era menor que el 162% de Grecia, puede comparárselo con la cifra nacional de Portugal de cien por ciento.
Madeira recibió 323 millones de euros de fondos de la UE y transferencias de dinero por parte del gobierno en 2010, dijo un informe de la corte de auditores. La cantidad era más de tres veces el promedio de las municipalidades continentales del país.
Portugal recibirá 21.500 millones de euros de la UE entre 2007 y 2013, lo que convierte al país en el mayor destinatario de la zona del euro luego de Alemania e Italia, según una lista de Fondos Estructurales y de Cohesión de la UE que recopiló Bruegel, una compañía de análisis que tiene sede en Bruselas.
“Parecía que los fondos de la UE nunca terminaban de llegar”, dijo Michael Blandy, presidente del Blandy Group, que tiene 200 años y es una compañía de Madeira cuyos intereses abarcan desde hoteles hasta transporte marítimo y vinos. “Los trabajos carecieron de un plan para la sustentabilidad de la isla”.
El gobierno portugués dijo el 30 de septiembre que la deuda de Madeira había crecido hasta un nivel insostenible y que el gobierno semiautónomo de la isla había ocultado parte de esa deuda a las autoridades de Lisboa.
Ahora el primer ministro Pedro Passos Coelho reduce los salarios del estado, aumenta impuestos y vende compañías propiedad del gobierno para cumplir con los términos acordados en mayo del rescate de 78.000 millones de euros de la UE y el Fondo Monetario Internacional.
El gobierno impulsa medidas similares en Madeira. También ha indicado que pondrá fin a una serie de estímulos impositivos para el Centro Internacional de Negocios de la isla, una especie de paraíso impositivo que desde hace décadas atrae a miles de empresas.

Bloomberg

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