Marcello Pignataro

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Lunes 23 Marzo, 2009

Visita

Marcello Pignataro

Saliéndonos un poco de que si la convención del PAC debe ser más abierta, de por qué Recope sube el precio de las gasolinas cuando el petróleo sigue bajando, de la algarabía que nos produjo la clasificación al Mundial de la selección Sub-20 de Fútbol, de lo triste que debe estar Warren Buffett por ser “apenas” el segundo hombre más rico del mundo, una noticia de particular importancia, y que fue relegada a espacios muy pequeños en la mayoría de los medios escritos, es el anuncio de la visita del vicepresidente estadounidense, Joe Biden, a Costa Rica a finales de este mes.
Ya don Oscar había hecho pública su intención de solicitarle a Barack Obama que visitara nuestro país en la próxima Cumbre de Presidentes, por llevarse a cabo en Trinidad y Tobago, a mediados de abril próximo. No sabemos si fue obra de la casualidad, cálculo político o qué, pero se adelantaron los eventos y, si bien no viene directamente el señor Presidente, sí lo hará el “segundo de a bordo” de la nación más poderosa del mundo (con crisis y todo).


La visita del señor Biden debe tener un significado sumamente importante y es una muestra de que Estados Unidos quiere mantener el apoyo y la confianza de sus amigos en la región. Hace menos de dos meses que Obama y Biden asumieron el poder en Estados Unidos y ya están haciendo (al menos uno de ellos) una gira oficial a nuestro pequeñito país.
Pareciera que la presencia de Ortega en Nicaragua, Zelaya en Honduras y el posible triunfo del FMLN en El Salvador —todos con clara afinidad a Hugo Chávez y su manera de pensar— puede volver a dividir a la región centroamericana. Quizás podríamos incluir a Oscar Berger en la misma ecuación. Lo que otrora fue la Guerra Fría hoy podría ser la Guerra (Chávez) Frías.
En Centroamérica quedarían Oscar Arias y, muy posiblemente, Martinelli en Panamá (a partir de mayo de este año) solamente como aliados y amigos expresos de Estados Unidos quienes, obviamente, parecen preocupados por la situación actual y a corto plazo.
Por ende, no pasamos inadvertidos para los norteamericanos, como muchos quisieran hacernos ver o creer, sino que seguimos siendo sumamente importantes para ellos y para sus intereses. Somos un socio comercial de importancia (aunque son más importantes ellos para nosotros que nosotros para ellos, pero ese no es el punto), aparte de que hemos demostrado cierto grado de lealtad —si cabe la palabra en este contexto— lo cual siempre es bien recibido y agradecido.
Aunque sea una simple visita de cortesía y no se logren mayores acuerdos en ella, sí es de resaltar el hecho de que, de los pocos viajes realizados por el Vicepresidente, Costa Rica aparezca en su agenda tan pronto.

Punto y aparte, y ahora sí regocijándome, merece la clasificación de la Selección Sub-20, invicta en esta etapa, al Mundial de Egipto. Excelente la labor de Ronald González al mando de este grupo de jóvenes y espero que sea la primera de muchas satisfacciones que nuestros equipos nacionales nos den este año.