Francisco Villalobos

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Martes 19 Octubre, 2010


Viene la renta dual

Que la vida cambia en un minuto y que la supervivencia depende de nuestra capacidad de adaptación y eficacia al accionar es cierto, pero también depende en gran manera del apoyo del entorno y de la solidaridad de los extraños que nos rodean. Ha quedado en claro con los eventos de la Mina San José en Chile. Salud y gloria al pueblo chileno por esta proeza y este ejemplo. A cualquiera le puede cambiar la vida en un minuto, sea por un infarto, por un accidente, o por un terremoto pero creo que debemos aprender de Chile, el valor de la solidaridad y de la acción de los demás en nuestras vidas.
Y aquí engancho con un tema que tiene que ver precisamente con la solidaridad y que es la contribución que hacemos al colectivo. La forma más civilizada, ordenada y eficiente que conocemos de ayudar a los demás mediante la centralización de nuestras contribuciones en un presupuesto de gasto que refleja las aspiraciones de la gente de un país y sus prioridades (salud, educación, seguridad) es mediante el pago de impuestos. El viernes pasado, el Ministro de Hacienda convocó a un grupo de asesores a un conversatorio sobre las líneas generales de reforma que en principio, podría estar en vigencia en el segundo semestre de 2011. La idea es aumentar la carga fiscal en un 2,5% más para llegar a un 16%. La reforma se sostendría en los siguientes pilares: pasar del actual impuesto de ventas a algo más parecido a un IVA donde todos los servicios estén gravados, sin exenciones y con mecanismos de devolución para mitigar el efecto regresivo (muy caro para los que consumen su salario por completo sin posibilidad de ahorrar o invertir) a los sectores más vulnerables.
El siguiente pilar es ir hacia lo que en la jerga fiscal se conoce como un impuesto de renta dual, que consiste básicamente en tener tasas bajas o relativamente bajas pero uniformes y tratar de gravar toda capacidad de riqueza aunque reconociendo diferencias entre las rentas del capital (gravadas al nivel mas bajo para que no se vayan) las rentas del trabajo asalariado (donde no esperaríamos mayores cambios), las rentas profesionales, y las rentas de las empresas (el actual impuesto de renta, sin mayores cambios pero que podría bajar la tarifa a un 25%, con algunos cambios importantes para los profesionales). Ya conocido por nosotros Alberto Barreix del BID, puso la cuestión en perspectiva, y explicó como con menos de un 3% podríamos eliminar la indigencia en Costa Rica. Me parece que el ministro Herrero ha dejado clara la idea de la reforma: “es una reforma estratégica no enciclopédica para recaudar un 2,5% más del PIB”. No incluirá renta mundial, será un proyecto pequeño de reforma a las leyes existentes y no hará mayores cambios tampoco al Código Tributario. La reforma se matricula en la tendencia mundial de simplificar el sistema, no tocar las zonas francas, aumentar y generalizar el IVA y potenciar el impuesto sobre la renta para que afecte igualmente a todos los tipos de renta sin distorsionar la producción. Ya veremos si la reforma, a ser presentada en diciembre, sube la cuesta de enero, y la más difícil, la Cuesta de Moras.

Francisco Villalobos
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