Marcello Pignataro

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Lunes 26 Noviembre, 2007

Verbo futbolero

Marcello Pignataro

A inicios de este mes estuvo de visita en Costa Rica el ex futbolista del Real Madrid y de la Selección Española, Manuel Sanchís Hontiyuelo, conocido simplemente como “Sanchís”. El objetivo de su visita era promover la maestría en gestión deportiva que está brindando la Escuela Universitaria del Real Madrid, en conjunto con la Universidad Europea de Madrid.
El motivo de esta columna no es el de publicitar aún más la visita del ex defensor, sino sacar algunas reflexiones de las entrevistas que dio a diferentes medios. La verdad que me produjo mucho gusto leer sus declaraciones, básicamente por poder comprobar la extensión de su vocabulario y su repertorio de respuestas concisas, concretas, inteligentes y bien elaboradas.
¡Cómo cuesta ver un futbolista costarricense que se exprese tan bien ante los medios! Aparte de los tradicionales —y aburridísimos— “yo creo”, “yo pienso”, “el profesor dijo” y el infaltable “hay que seguir trabajando”, son contados los futbolistas nacionales que se pueden expresar de la forma en que lo hizo el español.
Paulo César Wanchope, Celso Borges, Luis Marín, Javier Delgado, José Luis López, Ricardo González, Evaristo Coronado, José Francisco Alfaro —por mencionar algunos— son de los que se han molestado por ir un poco más allá de las fastidiosas y redundantes explicaciones antes, durante y después de un partido.
Sanchís es licenciado en ciencias empresariales, de la misma forma en que muchos de los jugadores europeos buscan seguir una carrera profesional al tiempo que dedican sus mejores años al deporte que les apasiona.
El asunto es cultural, definitivamente. Las mismas aficiones personales y privadas de la mayoría de los jugadores del país inciden directamente en los pobres desempeños deportivos y verbales que nos toca ver cada semana. Mientras aquí la mayoría de los jugadores se declaran aficionados al Play Station o a escuchar reggaetón, un jugador emblema en España, como lo es Raúl, comenta que su tiempo libre lo dedica a la lectura. Su compañero de equipo Ruud van Nistelrooy es también fanático de la lectura y domina cuatro idiomas.
Aparte de los descomunales salarios que ganan hoy en día los futbolistas en las ligas europeas —para seguir con el mismo ejemplo— la enorme mayoría se preocupa por tener algún tipo de educación —formal o informal— que le permita disfrutar mejor sus años posteriores al retiro. Esto lo consiguen, en parte, gracias al mismo apoyo de sus clubes.
En Costa Rica, hasta donde sé, solo un equipo de primera división se ha dado a la tarea de hasta tener su propio colegio para que sus jugadores de ligas menores no vean afectado su rendimiento académico ni se alejen de los estudios.
Los jugadores son la imagen de sus equipos y, cuando están fuera, del país.
“Yo creo” que “hay que seguir trabajando” en este asunto antes de que a los jugadores les agarre la hora del retiro y ya sea tan tarde que ni “pensar” puedan porque “el profesor” todo se lo dijo.

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