Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

Enviar
Viernes 3 Octubre, 2014

La UCR es la única en Centroamérica que tiene una “Ciudad de la Investigación” con 17 Institutos de alto nivel, reconocidos internacionalmente


Universidad pública y democrática

Es un lugar común afirmar que el principal camino que conduce a la prosperidad de los pueblos y la sustentabilidad de un sistema democrático es la educación. Uno de los mayores logros de los liberales del siglo XIX fue hacer la reforma educativa que permitió a nuestro país lograr una alfabetización masiva de la población.
Con ellos se pusieron las bases para forjar el Estado de Derecho en las décadas siguientes y luego las reformas sociales que nos han permitido consolidar una estabilidad democrática basada en el Estado Social de Derecho.


En tiempos recientes estos logros históricos se han visto sistemáticamente cercenados por las políticas neoliberales que son las responsables de que Costa Rica sea el país donde más ha crecido la desigualdad social en toda América Latina sin que por ello haya disminuido la franja de pobreza. Esto explica por qué en las últimas elecciones el pueblo votó masivamente en contra del neoliberalismo.
La tarea histórica que se ha impuesto patrióticamente Luis Guillermo Solís es consolidar y profundizar el Estado Social de Derecho, única garantía de que aquí haya estabilidad política y seguridad jurídica.
Uno de los pilares más sólidos de la construcción del Estado Social de Derecho, el mayor logro histórico de los costarricenses, ha sido la educación pública y, en especial, la universidad pública. Por eso arremeter, cualquiera sea el pretexto, contra las universidades públicas, sea en contra de su presupuesto, de las becas otorgadas a los jóvenes de bajos recursos, sea en contra del sistema de pensiones del Magisterio Nacional, es comprometer seriamente el futuro libre y soberano de la Patria.
La UCR fue fundada por el Dr. Calderón Guardia a inicios de su gobierno como preludio a las grandes reformas sociales de 1943. Ambas decisiones políticas le han dado merecidamente un lugar de privilegio en la memoria de nuestro pueblo y en los anales de la historia patria.
Rodrigo Facio, uno de los intelectuales más influyentes de la segunda mitad del siglo pasado, fue el mentor de la reforma universitaria de 1957.
Gracias a ese historial lleno de logros, hoy las universidades públicas realizan el 85% de la investigación científica en el país. La UCR es la única en Centroamérica que tiene una “Ciudad de la Investigación” donde se realiza investigación pura; dicha “ciudad” cuenta con 17 institutos de alto nivel, reconocidos internacionalmente.
La UCR es considerada como la segunda, solo superada por la UNAM del D.F., en la región mesoamericana (México, Centroamérica y el Caribe). El TEC es el mejor de Centroamérica en su género. La editorial de la UNED es una de las mejores de la región.
Apoyar a las universidades públicas del país es dotar de futuro a las nuevas generaciones y un instrumento indispensable al progreso de la nación.
Hoy hay consenso entre los más influyentes pensadores en que en el mundo actual, que vive la más grande revolución científico- técnica de la historia, solo serán considerados países viables y, por ende respetables, aquellos que hagan de la promoción cualitativa y cuantitativa de la educación superior y, en especial, de la investigación científica, una política de Estado.

Arnoldo Mora