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Sábado 31 Mayo, 2014

Es importante recordar a los funcionarios de la salud, que una atención amable y de calidad puede impactar a los pacientes de formas diversas que incluso puedan potenciar su recuperación


Un servicio con calor humano

En una aldea oriental, un monje budista carga a una anciana y le ayuda a cruzar un río, que por las recientes inundaciones originó estragos, esto ocurre ante la mirada atónita de un “iniciado” que no entiende como el primero ha roto su voto de no tener contacto físico con otros.
Más tarde, su maestro espiritual lo llama y le dice: Tu hermano ha cargado a esa mujer y la ha dejado en la otra orilla del río y tú en cambio, la has traído en tus espaldas todo el día, ¿Por qué no ves la compasión de su acto?
Siempre recuerdo esta historia contada por mi madre cuando era un niño, porque la compasión y ayuda sincera, debería ser parte fundamental en nuestra vida, más aún cuando trabajamos en instituciones de salud.
Los hospitales tradicionalmente son vistos como lugares fríos y temidos por los pacientes, no solo por la aflicción física que enfrenta el asegurado, sino porque en ocasiones los servicios también lo son.
Vale la pena recordar que los asegurados se enfrentan a una situación de vida, donde un accidente los somete a una nueva realidad, compleja y llena de incertidumbre, en donde una recuperación temprana significa en muchas ocasiones conservar su trabajo.
En el Hospital del Trauma del INS, hemos hecho un gran esfuerzo por romper con la visión parcial de la atención clínica, al interiorizar el principio del servicio al prójimo, como eje principal de nuestro quehacer.
Después de todo, ningún equipo o edificio por moderno y grande que sea, puede superar un saludo atento, una frase de aliento o un servicio de calidad.
Es interesante ver cómo los programas de ayuda y apoyo emocional implementados en nuestro centro médico han rendido frutos tan positivos en nuestros pacientes a pocos meses de abrir las puertas.
Esto es precisamente lo que nos hace diferentes, el calor y compromiso de nuestros médicos, enfermeros y terapistas que en sus diferentes especialidades ofrecen a nuestro paciente un ambiente distinto, donde su situación es abordada con respeto, calidad e integralidad, uniendo la atención médica al calor humano.
Por esta razón es importante recordar a los funcionarios de la salud, que una atención amable y de calidad puede impactar a los pacientes de formas diversas que incluso puedan potenciar su recuperación.

Gustavo Vargas

Gerente Administrativo, Hospital del Trauma