Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 21 Junio, 2011


¡Un nuevo Liderazgo!


Hay cosas que siempre estarán presentes en la vida de un ser humano; la muerte, los impuestos y el cambio. Con el pasar del tiempo, el cambio es cada vez más rápido. Algunos escritores importantes explican esta aceleración en varios factores, algunos de ellos: la tecnología, el conocimiento y la globalización.
- La tecnología: según Ray Kurweil, autor de los libros “Artificial Intelligence” y “The law of acceleration Returns”, en este último él afirma que al ritmo actual del desarrollo de la tecnología a finales del siglo XXI será del equivalente al desarrollo logrado en los últimos 20 mil años.
- El conocimiento. En los años 1900 había tomado 150 años duplicar el conocimiento humano. Hoy toma alrededor de uno a dos años y se calcula que para 2020 el conocimiento se duplicará ¡cada 72 días!
- La globalización. La competencia por el talento humano, los recursos y la atención no solo viene de su competencia inmediata, viene de cada organización que existe en el mundo. Internet hace posible tener funcionarios o colaboradores en países extremos en horas diferentes trabajando por un mismo objetivo.
Tomando en cuenta los datos anteriores, se dice que los nuevos líderes deben tener características muy diferentes.
El liderazgo en los últimos 50 años se ha basado en la premisa de que toda organización es una entidad simplemente económica. La prioridad ha sido crear grandes estructuras funcionales (más burocracia), la creación de mecanismos de control y el apalancamiento del capital tan efectivo como sea posible.
Los anteriores objetivos eran cumplidos a través de la creación de estructuras jerárquicas rígidas. En la mayoría de los casos las líneas de acción en la pirámide es limitada y con guías claras de ejecución por tipo de puesto.
Hoy, la velocidad del cambio demanda un estilo de liderazgo completamente diferente. Un líder que se pueda adaptar rápidamente al cambio, con altos y constantes requerimientos para el desarrollo de las capacidades. Un experto en la administración del capital humano, no solo capital financiero. Debe ser un “máster” en inteligencia emocional, no solo en la competencia económica; el “know how” (saber cómo) colaborar, no solo controlar; guiar a través de “Networks” (redes) y no a través de jerarquías; alineando a las personas con el sentido y propósito de la organización y o proyecto y no en papeles y procedimientos.
El nuevo liderazgo depende cada vez más de las aptitudes emocionales y de relaciones que de las técnicas y las financieras.
No me malinterpreten, estas últimas son necesarias, pero no suficientes. Los más exitosos son los que hacen de su equipo el mejor, donde cada uno en su área sabe y hace lo que tiene que hacer. El liderazgo ya no es hacer que otros hagan lo que usted cree o quiere, es quien hace de su personal y colaboradores el mejor.
¿Cómo hacerlo? Mediante el fortalecimiento y entrenamiento en la inteligencia emocional, fortaleciendo la autoconfianza, el autogerenciamiento y en especial el conocimiento.
El desarrollo de las habilidades de comunicación, gerenciamiento del tiempo, desarrollos de redes (networking) y el trabajo en equipo; todos deben hacer su labor en un ambiente altamente cambiante. No es decir: tengo un problema sino venir con las respuestas.
Esto ayudará a tener una organización más que económica; dinámica, apta al cambio. No hay obstáculos ¡hay retos!
Los nuevos líderes son aquellos que hacen de cada uno de los funcionarios un líder en el menor tiempo posible, porque ya es tarde.

Mónica Araya
Presidente CADEXCO