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Lunes, 19 de noviembre de 2018



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Un 30% de los educadores sufriría “síndrome del trabajador quemado”

Karla Barquero [email protected] | Viernes 26 mayo, 2017

“El bienestar de los docentes es esencial para contribuir con la calidad de la educación costarricense”, aseguró Víctor Valverde, presidente de Jupema. Gerson Vargas/La República


Los empleados que deben lidiar con personas en sus jornadas laborales son los que generalmente padecen el “síndrome del trabajador quemado” (o burnout).

Se trata de un trastorno emocional vinculado con el ámbito laboral que provoca estrés y afecta el estilo de vida de las personas.

Educadores, personal de centros de salud, trabajadores sociales, psicólogos, responsables de atención al cliente, contraloría de servicios y atención de quejas, son funcionarios propensos a este desgaste.

Lea más: El estrés en el trabajo

La Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio Nacional (Jupema) llevó a cabo el estudio “Síndrome del Quemado en los Docentes de Primaria y Secundaria que Laboran para el MEP”.

El informe que se realizó a raíz de un estudio de Demoscopía a unos 15 mil afiliados de Jupema, reveló que al menos el 30% tienen rasgos del síndrome.

“Encontramos estrés, sobrecarga de funciones, sobrepeso e inadecuadas formas de alimentación. Queríamos profundizar más las causas ya que preocupan las condiciones en que están trabajando nuestros afiliados y que afectan la calidad de la educación costarricense”, advirtió Víctor Valverde, presidente de Jupema.

Y no solo pone en jaque la calidad de las lecciones que imparten, sino que repercute en su salud. Los trabajadores que padecen este síndrome presentan complicaciones como: dolores de cabeza, huesos, músculos, molestias gastrointestinales, úlceras, insomnio, hipertensión arterial y problemas en la piel.

El estudio se efectuó en cinco regiones del país y tomó en cuenta educadores que tienen entre cinco y 20 años de servicio.

La mayoría de los trabajadores le atribuye este síndrome a la sobrecarga de tareas, por las que en muchas ocasiones deben seguir su trabajo desde sus hogares.

Además de impartir lecciones, los docentes deben realizar tareas administrativas burocráticas, planeamientos de sus clases, participar en actividades curriculares y extracurriculares, en comités y la atención de padres de familia.

Además, mencionaron un problema con el uso de las tecnologías de la información; principalmente redes sociales como WhatsApp o Facebook.

En la primera mencionaron que nunca paran de recibir mensajes de sus superiores; mientras que en la segunda señalan que están muy expuestos.

Otro asunto que les afecta es que cuando perciben la falta de interés de los estudiantes. Por ejemplo, preparan materiales y luego los encuentran botados.

Un punto particular es que este síndrome aumenta en los educadores que trabajan con comunidades de riesgo y vulnerabilidad.

En San José Oeste y Limón mencionaron que los estresa la inseguridad, ya que en ocasiones reciben visitas sorpresa de la Fuerza Pública en busca de droga, o que deben lidiar con menores declarados en abandono por el Patronato Nacional de la Infancia.

Los hallazgos del estudio fueron presentados a Sonia Marta Mora, ministra de Educación, quien designó a unos cuatro funcionarios que revelarán las acciones a seguir en un plazo de 30 días.

Pero no solo en el sector educación, desde 2015 el Consejo de Salud Ocupacional del Ministerio de Trabajo baraja la posibilidad de incorporar aspectos psicosociales entre riesgos laborales.

Lea más: Actualización de normas busca reducir accidentes laborales


Trabajadores desgastados


Trabajar con muchas personas, tener muchos años en un mismo puesto, pérdida de energía, irritabilidad e indiferencia son algunas características de empleados quemados por el trabajo.

Hay cuatro etapas:

Fuente: Consejo Salud Ocupacional.


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