Nuria Marín

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Lunes 1 Febrero, 2010


Creciendo [email protected]
Tres mujeres, un estilo

No podían ser más diferentes pero comparten el haber desarrollado un estilo de gobernar que ha impactado positivamente la vida de millones de personas. Se trata de Angela Merkel, Nancy Pelosi y Michelle Bachelet.
Angela Merkel, graduada en física y química, tiene el mérito de ser la primera mujer en ser electa al más alto puesto político en Alemania. Ha sido la más joven canciller desde la Segunda Guerra Mundial, logro aún más sobresaliente al considerar que proviene de Alemania del Este.
Presidió con gran éxito el Consejo Europeo y el G-8 y su liderazgo fue determinante en la negociación del Tratado de Lisboa. A nivel interno, ha destacado por su reforma al sistema de salud y su preocupación por la energía y el ambiente. Por varios años (2006-9), ha sido considerada por la revista Forbes como la mujer más poderosa del mundo.
Nancy Pelosi, madre de cinco y actual abuela, se integró a la vida política a los 46 luego de que su hijo menor acabara la secundaria. Hoy es la Presidenta (House Speaker) de la Cámara de Representantes, tercer puesto en la línea de poder y el más alto puesto ejercido por una mujer en Estados Unidos.
Le ha tocado navegar en las aguas turbulentas de la crisis con un rol protagónico en el salvamento de Wall Street, la industria automotriz, la aprobación del paquete de estímulo económico del presidente Obama y del presupuesto.
Más recientemente logró una apretada votación para el proyecto de reforma al sistema de salud tema que le demandará mayores dotes de negociación y creatividad para lograr una versión conciliable con la del Senado. Su prioridad inmediata, concentrar al gobierno en un programa de generación de empleos. Su tema estrella: el cambio climático.
Michelle Bachelet, médica, divorciada y socialista, primera Presidenta de Chile. Saldrá del poder con un respaldo popular del 80%. Desarrolló un gobierno de diálogo y participación. Lideró con éxito a Chile a través de una de las peores crisis económicas de las últimas décadas.
Bajo su acertado liderazgo Chile logra un acertado equilibrio macroeconómico, un manejo fiscal responsable que permite una fuerte inversión social al que se agrega un enfoque de gobierno más inclusivo. Logra además la incorporación chilena a la OCDE, grupo de los 30 países más desarrollados que representan el 70% del mercado mundial.
Hoy no existen dudas sobre el liderazgo indiscutible de estas mujeres y es fácil olvidar cómo llegaron al poder superando miedos, críticas y prejuicios y en la mayoría de los casos sin grandes aspavientos.
En el ejercicio del poder desplegaron un estilo diferente. Trabajadoras incansables, disciplinadas y perseverantes, se han caracterizado por un derroche de apertura al diálogo, la participación y la inclusión, elementos claves en toda negociación siendo este arte precisamente el alma y motor de todo buen gobierno. En palabras de Bachelet, “crecer para incluir, incluir para crecer”.