Tite resucitó el carnaval brasileño
Con Tite, Brasil anota más de dos goles por partido y encaja un 0,14 en promedio. Federación Brasileña de Fútbol/La República
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Aunque Tite se esfuerce en repetir que no es el técnico perfecto, es difícil que alguien le crea eso ahora. A su selección brasileña no le podría estar yendo mejor.

Del récord de victorias en la eliminatoria mundialista, hasta redimir a antiguos desahuciados, como Paulinho, los “Brasileiros” son la primera selección en clasificar al Mundial de Rusia, después del anfitrión.

No fue hasta el pasado encuentro eliminatorio en el Estadio Centenario en que Tite estuvo abajo por primera vez en el marcador. Aunque duró unos pocos minutos ya que la remontada no tardó en llegar. Al final el golpe de autoridad se dio y Brasil ganó 1-3 en Uruguay.

Pero Brasil hace ya meses que no es aquella sombra que se arrastraba por las canchas aplastada por su pasado.

Desde que entró en terapia con Tite, la “Seleçao” ha ido sacudiéndose la tristeza de sus dos años más oscuros de tres en tres puntos.

Con sus ocho victorias consecutivas en el Premundial, esta nueva “Canarinha” rejuvenecida, e invicta, ha superado el récord del Brasil de João Saldanha, que en 1969 encadenó seis.

El entrenador que reemplazó al castigado Dunga, conquistó el corazón de los brasileños rápidamente. Para ellos es un volver a vivir, con 23 goles en ocho partidos y apenas dos tantos sufridos, con goleadas a Uruguay en Montevideo y a Argentina en Belo Horizonte.

El gigante sudamericano recién apareció en el primer lugar en la clasificación que la FIFA publica mensualmente, posición que ocupó por última vez en 2006.

Todos estos logros tienen mucho que ver con Tite, quien juntó un equipo más joven para hacerles frente a sus próximos retos.

Su primer gran desafío fue recuperar la confianza de los jugadores que habían sido señalados por la debacle de Belo Horizonte del 1-7 en el pasado Mundial.

Apostando por el diálogo cara a cara, imprimió un ambiente diferente al vestuario, arropó a la llamada "generación maldita" y se ganó el respeto de los futbolistas que ahora se han convertido en sus mariscales en el campo.

Una de las medidas que implementó Tite desde el comienzo fue la rotación del brazalete de capitán, quitándole responsabilidad al rol y entregándosela a todo el grupo.

Daniel Alves, Fernandinho, Renqato Augusto, Filipe Luiz y hasta el mismo Neymar son algunos de los hombres que han portado orgullosos el brazalete.

Además, supo darle poder a su pieza más importante, Neymar, ubicándolo por el costado izquierdo, el mismo que ejerce en Barcelona.

El número 10 del “Scratch” ha anotado seis goles y dado cinco asistencias desde la llegada de Tite, es decir, ha participado directamente en 11 de los 24 goles que ha anotado Brasil.

El efecto Tite no tardó en ver sus frutos y ahora preparan su arsenal para mantener el ritmo en sus últimos cuatro partidos eliminatorios, ahora enfocados en la unión de grupo y afinar detalles antes de 2018.

 

 

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