Tenis con nueva reina
Karolina Pliskova ascendió a la cima del escalafón mundial, gracias a una combinación de resultados en Wimbledon.Archivo/La República
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Fanática de Paulo Coelho, llama la atención por sus tatuajes en la pierna y antebrazo izquierdos, nunca ha ganado un Grand Slam, tiene una hermana gemela, Krystina, que también le hace al tenis profesional y es 44 del planeta.

Hablamos de Karolina Pliskova, quien a sus 25 años de edad disfruta un sueño hecho realidad. Es que la checa se convirtió en la nueva número uno del ranquin mundial de la WTA, posición que oficialmente alcanzó a partir de hoy.

"Definitivamente recordaré este día. Significa mucho para mí", dijo muy feliz.

Resulta que en Wimbledon había tres tenistas con chances de ocupar el primer lugar del listado tras este Grand Slam. Angelique Kerber, líder desde setiembre del año pasado, cuando obtuvo el US Open, al vencer en la final a Pliskova, perdió con la española Garbiñe Muguruza en octavos y así cedió ese sitio. Y la que volvió a desaprovechar la chance fue la rumana Simona Halep, que estuvo a un triunfo, pero cayó ante la británica Johanna Konta en cuartos de final.

Entonces Pliskova, eliminada en segunda ronda en Londres por la eslovaca Magdalena Rybarikova, consiguió este salto de calidad con la caída de Halep. Y se da un gusto enorme en un circuito muy irregular, ahora sin la estadounidense Serena Williams, a la espera de su primer hijo, fuera de competencia por unos meses.

Karolina Pliskova es la 23ª mujer en llegar a la cima del ranquin individual de la WTA y la primera de República Checa. En realidad, Martina Navratilova, una de las más grandes de la historia, nació en Checoslovaquia, pero fue la mejor del mundo ya representando a Estados Unidos.

"Estoy muy contenta, aunque en este momento no estoy celebrando una victoria en la cancha. Disfruto al haberme convertido en número uno del mundo", dijo la checa, quien ganó tres títulos en 2017 y cuatro en las últimas 52 semanas. Su última copa la levantó en el césped de Eastbourne, justo en la cita previa a Wimbledon. Hasta aquí, su mejor actuación en un Grand Slam fue la citada final en Nueva York.

"No puedo ni siquiera darme cuenta de lo que logré, trabajé muy duro, al igual que todas las personas a mi alrededor. Gracias a todos los que creyeron en mí, así como a aquellos que dudaban, ser número uno es también una gran responsabilidad para mí. Soy consciente de eso y puedo prometer que haré todo lo posible para no decepcionar", remarcó la checa, campeona también de Copa Fed.

 

 

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