Logo La República

Domingo, 29 de noviembre de 2020



COLUMNISTAS


Tasas de interés de usura

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 01 mayo, 2020


Sinceramente


Cuántas lágrimas se han derramado sobre prendas y propiedades perdidas dadas en garantía sobre préstamos a tasas de interés de usura. Tantos préstamos de vida o muerte que familias trabajadoras y sin mayor patrimonio solicitaron a prestamistas informales que a tasas altísimas y muchas veces con garantía tan solo sobre la salud y la vida de las personas y sus familias se otorgaron. Tantas personas que han vivido parte de sus vidas esclavizados por préstamos que absorbían una proporción inimaginable de los ingresos familiares.

La casa de la familia, el viejo automóvil de la casa, las joyas de la madre y hasta la vida del padre se han perdido al no poder cancelar la deuda al prestamista, al usurero.

Grandes fortunas del ayer se hicieron prestando al diez por ciento por semana a los maestros y empleados públicos. Grandes fortunas de hoy tuvieron ese origen también. Fueron fortunas cimentadas sobre las lágrimas y el sufrimiento, la ruina y la muerte de buenas personas que no teniendo a quien recurrir voluntaria e informadamente tomaron préstamos de quienes iban a ser la causa final de su ruina personal.

La usura ha sido considerada un delito desde hace ya mucho tiempo. Las tasas de usura están contempladas en nuestras leyes. Los prestamistas de ayer generaron -entre otras razones- la nacionalización de los depósitos públicos hace años, medida que fue luego revertida.

La banca estatal con sus préstamos personales y el Banco Popular con sus préstamos a los individuos fueron una forma de generar competencia y generar alternativa a los prestamistas informales. La SUGEF y sus decisiones cambiaron este panorama de manera radical y sus normas hicieron crecientemente dificil el pedir y el otorgar préstamos personales a los individuos que los necesitaban. Los bancos del estado y los otros sustituyeron los préstamos personales por el otorgamiento de tarjetas de crédito. Esta salida es expedita y fácil para los prestamistas y las tasas de interés altas compensan todo riesgo de préstamo impago, de préstamos fallidos ya que los buenos préstamos a altos intereses cubren el costo de operación y el riesgo de los préstamos pequeños de digamos un millón de colones o menos.

La competencia se debilitó al dificultarse el acceso a los préstamos personales de bancos nacionalizados o privados. Nadie ha revertido las disposiciones de Sugef que así lo dispusieron. Ahora surge la idea de poner una tasa máxima de interés a las tarjetas de crédito que sigue siendo de usura pero será institucionalizada y legal a partir de la ley que así la fije.

La competencia en préstamos, más que todas las regulaciones, habría hecho que esta tasa bajara, pero quienes están detrás de esta iniciativa no creen en la competencia ni tienen claros los orígenes de estas tasas altas para las tarjetas.

¿Aceptaron los prestatarios las tarjetas? Sí claro. ¿Las tasas a las que aceptaron y trabajaron por años son objetadas hasta ahora? Sí por supuesto. ¿No será el abuso en la tarjeta y el sobre endeudamiento lo que resienten? Claro ambos extremos, la tasa de interés y el que estén sobre endeudados. ¿Porqué están sobre endeudados? Porque consumieron más de la cuenta financiando ese consumo.Vivieron por encima de sus posibilidades usando el financiamiento de las tarjetas. ¿No repararon en costos y en su incapacidad de sostener esas deudas en el tiempo? No, solo veían si les daba el flujo de caja para pagar el mínimo, hasta que esta línea de crédito se agotó y entonces pidieron una tarjeta más a otro banco.

Varios extremos deben de ser puestos en evidencia. Los deudores, por una cultura de consumo desbordado y creyendo que sus ingresos serían crecientes, aceptaron tasas altas, se sobre endeudaron, agotaron los límites de varias tarjetas solicitadas y ahora no saben qué hacer. No hay alternativa para los que necesitan préstamos personales que recurrir a las tarjetas. Si les cierran las tarjetas, los prestamistas informales que ni documento entregan y cuanta garantía necesitan es la vida del que aceptó préstamos y condiciones, harán aún más su agosto. Es claro que el dinero del narcotráfico circula a raudales en nuestra sociedad y que es el dinero del narco el que se presta de manera informal y es el dinero del narco la alternativa a las tarjetas.

Muy lamentable situación la que viven esas familias sobre endeudadas y esclavizadas por sus deudas. Ha sido aprobado el proyecto de ley para fijar tasas de interés que no son legalmente usura. En mi opinión las directrices de SUGEF deben de ser modificadas para que los bancos puedan fácilmente otorgar préstamos personales directos sin que medien tarjetas. Mi sugerencia es que los saldos actuales de las tarjetas sean refinanciados por los bancos - en lo posible-en sus departamentos comerciales como préstamos personales. Mi solicitud urgente es que se abran otras fuentes de financiamiento para préstamos pequeños y de rápida materialización. Mi sugerencia es que no se genere modificación alguna a las tasas actuales sin haber creado competencia y alternativas. Mi apreciación es que esta fijación es insuficiente para resolver el problema a los más vulnerables y hará legales tasas de una envergadura que habrán consolidado la usura como un negocio de toda legalidad.De igual manera si volviéramos a tener inflación y devaluación las tasas fijadas en la ley serían anuladas por la realidad del mercado financiero.

NOTAS ANTERIORES


Cromañón, neandertales… homo sapiens

Jueves 26 noviembre, 2020

Desde pequeña denominaba a los hombres brutos, indolentes y agresores como cromañones y neandertales sin tener claro el origen y significado de ambas palabras

De la prohibición a la regulación

Jueves 26 noviembre, 2020

Como consecuencia de la Gran Depresión en el año 1929 en los Estados Unidos, se derogó la denominada Ley de Volstead que prohibía el consumo del alcohol.






© 2020 Republica Media Group todos los derechos reservados.