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¿Sumas o restas?

Cuando las cosas no marchan en el equipo como todos desean y el riesgo de un fracaso está a la vuelta de la esquina, sus miembros tienen dos opciones: aportar algo útil para rectificar el rumbo o ser indiferentes y negativos. Cada cual decide si suma, o resta, respecto al objetivo común.
Restan quienes al ver a su equipo transitar por un camino resbaloso, se atrincheran en la crítica como si esta fuera suficiente para mejorar; también los que se frotan las manos al ver una oportunidad de beneficio personal en medio de la crisis. Suman quienes extienden sus brazos para ayudar a cruzar los trechos difíciles aportando consejos, soluciones y recursos para ajustar lo necesario en el resto de la travesía.
Restan los que se ocultan y evaden su responsabilidad por las situaciones de crisis, habiendo podido contribuir a evitar los inconvenientes que se enfrentan. Suman los que se despojan de egoísmos y procuran encontrar soluciones, recordando, como dice Geoffrey Moss, que “no hay límites para lo que se puede alcanzar cuando no importa quién recibe los méritos”.
Restan los que se guardan sudor al evitar el trabajo fuerte en medio de la adversidad, y los que callan sus dudas o desacuerdos para ahorrarse problemas. Suman los que terminan exhaustos cada día, con la satisfacción del deber cumplido y los que responden al desafío con más y más entrega; a ellos, sus compañeros les perdonan con generosidad sus errores.
Restan los que actúan con prejuicios, revanchismos, pulsos de poder y por el control de recursos que ni siquiera son escasos, como el prestigio y el conocimiento. Suman los que trascienden a las diferencias personales comportándose según los ideales y objetivos del equipo, los que inspiran confianza en sus intenciones y transparencia en sus acciones.
Cuando en verdad existe un sentimiento de pertenencia, los miembros del equipo son conscientes de que compartirán su éxito o su fracaso. Por eso resuelven las crisis con serenidad, los conflictos con inteligencia y las carencias con más trabajo y participación constructiva.
Si el triunfo es rentable para todos, la sensatez debe imponerse para sumar esfuerzos, construir puentes, mirar en la misma dirección, incrementar el respeto mutuo, resolver diferencias, y entender que para vencer a los competidores hay que empezar derrotando aquellas actitudes propias y negativas que solamente restan.
¿Qué dicen de usted los miembros de su organización? ¿Suma o resta?

German Retana
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