Soñado… ¡líderes e invictos!
Keylor Navas se encargó de tapar las pocas opciones que tuvo Inglaterra. Aquí el portero tico detiene un centro de Adam Lallana, quien ya había superado a Óscar Duarte. Ben Stansall-AFP/La República
Enviar

Soñado… ¡líderes e invictos!

La Sele salió sin rasguños del grupo de la muerte y ahora piensa en Grecia en los octavos de final

Belo Horizonte (Brasil). El peso de la historia no pesó para Costa Rica, que más bien se dedicó a hacer historia y romper todos los pronósticos, para desordenar el Grupo D del mundial.

201406242230070.a111.jpg
Cristian Bolaños, quien ingresó de cambio, disputa el balón con Phil Jones. Ronaldo Schemidt-AFP/La República
Primero fue Uruguay, luego Italia y finalmente ayer Inglaterra, que pese a los pergaminos que tienen, no lograron manchar a la Tricolor, o si se quiere, la Nacional les pasó de lejos.
Y es que el partido más relajado de los tres fue ante los ingleses, quienes aunque no querían irse con las manos vacías del mundial, tampoco arriesgaron lo poco que tenían en manos.
Fue un partido trabado, de nuevo Costa Rica lo logró meter en 40 metros, que es su zona de seguridad y salvo un par de desdobles que resolvió muy bien Keylor Navas, estuvo controlado.
Inglaterra entró con su equipo alternativo, pero que está cargado de calidad, jóvenes la mayoría, que deben tomar la estafeta que dejarán figuras como Frank Lampard y Steven Gerrard, por ejemplo.
Costa Rica también hizo un par de cambios, pero en el fondo la actitud cambió, aunque se corrió y se metió, al punto que en varias acciones la integridad de Navas, Cristian Gamboa y Bryan Ruiz estuvo en peligro, también se estaba pensando en el compromiso de los octavos de final.
La mejor alternativa se dio en menos de dos minutos, cuando Joel Campbell, quien solo tuvo esa oportunidad, ya que lo tuvieron a mecate corto, de frente al área casi sorprende a Ben Foster y el balón, desviado por un inglés, pasó muy cerca del horizontal.
El desempeño táctico de Costa Rica no cambió para nada con las dos variantes. Roy Miller se acomodó bien en la zaga, salvo un par de pases malos, en tanto que Randall Brenes, con menor penetración que Cristian Bolaños, al menos daba salida por su zona, aunque fue un punto flojo, más por falta de confianza que de calidad.
Después todo fue normal, muy buena posesión, salida con orden, fuerte marca y presión en la media cancha, para quitarle ideas a un rival, que con tanto joven, quería correr y correr.
Unos pases de primera intensión de Lampard, buscando a Daniel Sturridge, quien la luchaba en solitario con los centrales, más acciones individuales de Lallana y Milner, era lo mejor de los ingleses.
201406242230070.a11.jpg
Fue Celso Borges, quien por cierto se hace un mundial impecable, marcando los tiempos del equipo, quien de tiro libre casi anota, pero Foster llegó al ángulo y lo impidió.
Para la complementaria ambos equipos hicieron las variantes. Costa Rica para descansar a figuras como Campbell y Borges, mientras que Inglaterra, puso lo mejor que había dejado en el banquillo.
Por eso su capitán, a quien apenas ingresó Lampard le entregó la cinta, Steven Gerrard y Wayne Rooney, llegaron en busca de fuerza ofensiva y por qué no, dar un golpe en la recta final.
Pero cuando se acercaron allí estuvo Keylor Navas en dos mano a mano y un recorte en el primer poste para dar tranquilidad, misma que se perdió cuando Sturridge le puso un planchetazo.
Los 57.823 asistentes en la Arena Mineirao, en su mayoría brasileños que apoyaron a la selección, salieron con las ganas de ver goles y más acciones, pero la verdad, en la cancha el 0 a 0, dejaba feliz a todos.
Costa Rica hace historia, le da vuelta a la clasificación lógica del grupo, es líder y ahora se las verá ante Grecia. Como dicen por allí, que se venga el siguiente.

Cristian Williams Méndez
[email protected]
@La_Republica

Enviado especial

Ver comentarios