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Emisión de tarjetas de débito se convierte en la punta de lanza de bancos para cubrir nuevos nichos
Sistema financiero fija su mirada en jóvenes

• Iniciativa forma parte de una estrategia a largo plazo para crear fidelidad en clientes potenciales
• Banqueros aseguran que estos mecanismos promueven alfabetización financiera y fomentan el ahorro

Karen Retana
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La banca pública y privada dirigió tradicionalmente su esfuerzo publicitario y de mercadeo hacia la clase productiva. Sin embargo, en la búsqueda por captar nuevos clientes, algunas entidades enfocaron un nuevo blanco: la juventud.
El atractivo de este segmento de mercado radica en las posibilidades de generar fidelidad en un público con potencial, que a futuro se podrá convertir en clientela de otros servicios.
Es así como la emisión de tarjetas se convierte en la punta de lanza empleada por diversas entidades financieras para llegar a los jóvenes.
“El banquero podría pensar, hoy me gano a los jóvenes ofreciéndoles tarjetas de debito y, más adelante, tengo mayor probabil
idad de ser aquel a quien ellos, sus familiares y amigos cercanos acudan para guardar sus ahorros, pedir los préstamos que necesitarán para financiar sus compras de automóvil y vivienda, o realizar otras transacciones financieras que son las fuentes de mis utilidades”, analizó Alberto Franco, economista.
Entre los bancos que dirigen sus estrategias a este grupo demográfico se encuentran el Banco Nacional, el Banco de Costa Rica y HSBC. Mientras que en los privados, el BAC y el Banco Popular preparan el lanzamiento de instrumentos financieros para este tipo de consumidores.
“Los jóvenes serán los clientes del futuro, lo que nos da la oportunidad de dirigirnos a un segmento con diferentes estatus social y económico, a través de nuestros productos y servicios, según sus necesidades”, sostuvo Juan Carlos Corrales, subgerente general de Banca de Personas del Banco Nacional.
Los esfuerzos dirigidos hacia dicho sector fue una maniobra acertada para el Nacional, ya que solo en este banco se han colocado unas 30 mil tarjetas de diciembre a la fecha.
El potencial de este segmento en cuanto a gasto y participación en promociones es parte del atractivo que llama la atención a bancos como el Nacional.
Los buenos resultados han demostrado a esta institución que el caudal de negocios es amplio. por lo que se promueve el desarrollo de otros productos dirigidos a este público como fideicomisos para estudios futuros y fondos de inversión con fines de ahorro.
Otras entidades como el BAC también quieren sacar partido de la fuente de negocios a largo plazo desde edades tempranas.
El BAC lanzará esta semana dos tarjetas, una infantil y otra juvenil con la premisa de colaborar en la formación de sus clientes para que organicen sus finanzas.
“Queremos generar fidelidad a los clientes a largo plazo y dar valor agregado a los consumidores actuales”, sostuvo Clarena Espinosa, jefa de Cuentas y Servicios del BAC.
La entidad confía que a través de las promociones y acuerdos con colegios se logre captar buena cantidad de público.
En este proceso, la banc
a en general reconoce que ha destinado parte de su capital en investigaciones de mercado para tener un mayor conocimiento de ese nicho, tanto en sus necesidades como en sus gustos y preferencias.
“El ser humano crea hábitos de consumo. Si a un niño sus padres lo llevan con frecuencia a determinado punto de venta a realizar las compras, posiblemente esta costumbre incida en la selección cuando sea adulto, ya que se convierte en una conducta aprendida”, señaló Carlos Denton, presidente de CID-Gallup.
Por otra parte, representantes del sector financiero también coinciden en el aporte que brindan al país en la alfabetización bancaria y el hábito de ahorro.
“A través de nuestra tarjeta Suma Sueños, estamos enseñando a los jóvenes a administrar su propio dinero y obtener intereses como fruto de ese ahorro”, comentó Mariela Córdoba, gerente de Producto de Suma Sueños de HSBC.
En dicho banco aseguran que parte de las razones que impulsaron a la entidad a fijar su mirada al sector radica en fomentar la cultura
del ahorro y consumidores responsables.
Para impulsar la adquisición de dinero plástico, los bancos han establecido sus estrategias en el uso de promociones, premios y actividades. Así como en la entrega de pólizas de vida, de accidentes y de salud en el caso de estudiantes de escuelas y colegios.
El Banco de Costa Rica es pionero en este tipo de iniciativas. El primer esfuerzo nació con el Banco Infantil a través de la apertura de cuentas para niños.
“Estos segmentos represe
ntan grupos importantes de clientes, que se caracterizan por estar muy familiarizados con el uso de dispositivos electrónicos, abiertos a los constantes y rápidos cambios tecnológicos que se presentan en este mercado, por lo que representa para el BCR una gran oportunidad para hacer negocios”, indicó Mario Rivera, gerente general del Banco de Costa Rica.
La táctica empleada por este banco para colocar el mayor número posible de tarjetas es a través de las relaciones entre la fuerza de venta y los centros educativos del país.
Dicha estrategia les ha resultado favorable debido a que en las tarjetas Cuenta Conmigo y Cuenta Propia, el banco ha colocado 110 mil plásticos, agregó Rivera.





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