Sindicatos son los primeros en desafiar al presidente Carlos Alvarado
“Los empleados públicos somos los únicos que pagamos impuestos puntualmente en este país, mientras que el sector privado o está exonerado o evade”, dijo Gilberto Cascante, presidente de la Asociación Nacional de Educadores. Archivo/La República
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Mes y medio le tomó a los sindicatos desafiar al mandatario Carlos Alvarado como no lo habían hecho en los últimos diez, o incluso 20 años.

Y es que todos los gremios del país se tirarán a la calle el lunes 25 de junio, confirmaron voceros de diversas agrupaciones, quienes dejarán atrás sus diferencias para protestar por un tema común.

Su objetivo es simple, doblegar al novel presidente y obligarlo a abrir una mesa de diálogo para discutir la problemática fiscal, en vez de aprobar nuevos impuestos y limitar los pluses salariales que hoy disfrutan los burócratas.

La última vez que los trabajadores del sector público estuvieron unidos en torno a un tema fue en 2007 con motivo de las protestas en contra del TLC con Estados Unidos, aunque algunos señalan que el verdadero antecedente se dio con el Combo ICE durante la administración de Miguel Ángel Rodríguez hace 20 años.

En total, se espera la asistencia de más de 200 mil empleados públicos.

“Los empleados públicos somos los únicos que pagamos impuestos puntualmente en este país, mientras que el sector privado o está exonerado, o evade. No estamos de acuerdo con que la clase trabajadora pague las consecuencias de una irresponsabilidad fiscal que no es culpa nuestra”, dijo Gilberto Cascante, presidente de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE).

Los sindicatos consideran el movimiento de protesta del lunes, como un aviso de lo que podría enfrentar Alvarado si insiste en “pasar la aplanadora” sin debatir las causas del déficit fiscal, el cual, cerró el año pasado en 6,2% del PIB y amenaza toda la economía.

En ese sentido, están dispuestos a hacer una huelga nacional por tiempo indefinido si el mandatario no recapacita.

“La unión sindical nacional plantea que fue el Gobierno el que “abortó” el diálogo. El Gobierno lo decidió así y abrió el camino de la confrontación”, dijo Albino Vargas, secretario de Patria Justa.

La verdadera preocupación de los sindicatos está relacionada con la eventual reducción o eliminación de pluses salariales.

Las anualidades, la dedicación exclusiva, la disponibilidad y hasta el tope de cesantía —hoy de 20 años para los burócratas y de ocho para los demás trabajadores— están en peligro.

Esto, porque el Estado no puede seguir financiando bajo las condiciones actuales, un aparato estatal tan oneroso.

No obstante, los gremios insisten en que ellos no son los culpables del elevado déficit fiscal y exigen que el gobierno centre sus esfuerzos para solventar el problema fiscal en luchar contra la evasión y elusión.

“Hace 20 años que no nos uníamos de esta forma en torno a un tema en particular. Estamos listos para dar la pelea desde la unidad sindical. Si el presidente no cambia, estamos listos para ir a una huelga nacional indefinida”, concluyó Luis Chavarría, secretario de Undeca.

Mientras tanto, el gobierno insiste en que las medidas en torno al empleo público no afectarán los derechos adquiridos de los trabajadores, sino que aplicarán únicamente para los nuevos empleados.

Lo que sí confirmó Steven Núñez, ministro de Trabajo, es que de ahora en adelante se buscará renegociar las convenciones colectivas a la baja en cuanto a la cesantía.


El problema

El elevado déficit fiscal compromete las finanzas del país, resta competitividad a la economía y encarece préstamos y pagos de tarjetas (cifras en porcentaje del PIB).


Año 

Déficit

2018

7,1*

2017

6,2

2016

5,2

2015

5,9

2014

5,6


Fuente Ministerio de Hacienda

*estimación


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